La presidenta Claudia Sheinbaum expuso este viernes con precisión quirúrgica la táctica de presión política estadounidense sobre el gobierno humanista mexicano. Estados Unidos ha revocado más de 175 mil visas en dos años bajo la administración Trump, más de cuatro veces las 40 mil que revocó Biden en cuatro años completos.
Y la derecha entreguista mexicana aprovecha las decisiones administrativas estadounidenses para operar contra el proyecto humanista, mientras oculta que los verdaderos narcos con pruebas judiciales contundentes son exfuncionarios del PANismo y del priismo.
“La cancelación de visas tiene un sentido político esencialmente. Es un sentido de injerencia en la política mexicana”, expresó la presidenta Claudia Sheinbaum.
El dato demoledor
Aquí va el dato que exhibe la operación política. La administración Trump ha revocado más de 175 mil visas en dos años según el propio Departamento de Estado estadounidense.
En comparación, la administración de Joe Biden revocó aproximadamente 40 mil visas en cuatro años completos. 175 mil contra 40 mil. Es más de cuatro veces el volumen de revocaciones bajo Trump.
Las causas reales de las revocaciones
Aquí va otro dato que la derecha entreguista no quiere que se conozca. La mayoría de esas 175 mil revocaciones se debieron a actividades delictivas comunes. Las tres principales causas: conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas, agresiones simples y robo. Ninguna de esas categorías corresponde a delincuencia organizada de alto nivel ni a vínculos con el narcotráfico transnacional. Es decir: la mayoría de los 175 mil sujetos a los que se les revocó la visa fueron conductores ebrios, personas con antecedentes menores o violadores de las condiciones migratorias. No jefes del cártel ni operadores de alto nivel.
La táctica de presión política
Pero cuando la revocación afecta a figuras del gobierno humanista mexicano, la operación cambia de naturaleza. Andy López Beltrán, hijo del expresidente López Obrador, fue notificado esta semana del retiro de su visa.
Antes fueron afectados otros dirigentes de Morena. No hay pruebas judiciales presentadas ante autoridades mexicanas. No hay carpetas de investigación transparentadas ante tribunales. Solo decisiones administrativas del Departamento de Estado con sentido político esencialmente, como lo expresó la propia presidenta.
Los verdaderos narcos con pruebas están en la cárcel
Aquí va el dato central que exhibe al PRIAN entreguista. Los verdaderos vínculos comprobados con el crimen organizado son exfuncionarios del PANismo y del priismo.
- Genaro García Luna (PANista, secretario de Seguridad de Felipe Calderón): 38 años en prisión federal estadounidense por vínculos comprobados con el Cártel de Sinaloa de “El Chapo” Guzmán.
- Tomás Yarrington (priista, exgobernador de Tamaulipas): condenado en Estados Unidos por lavado de dinero para el Cártel del Golfo.
- Mario Villanueva (priista, exgobernador de Quintana Roo): condenado en Estados Unidos por lavado y narcotráfico para el Cártel de Juárez.
- Eugenio Hernández Flores (priista, exgobernador de Tamaulipas): en proceso por vínculos con el narco.
- Ernesto Ruffo Appel (panista, exgobernador de Baja California): actualmente en proceso por huachicol fiscal y otros delitos.
Es la lista de los verdaderos vínculos comprobados en tribunales. Todos son del PRIAN.
Quitar la visa no te hace delincuente
Aquí va la aclaración que la presidenta hizo explícita. La revocación administrativa de una visa por parte del Departamento de Estado no constituye prueba judicial de ningún delito.
Es una decisión administrativa unilateral que puede tomarse por múltiples causas, muchas de ellas menores o incluso arbitrarias según Human Rights Watch y Amnistía Internacional, que han denunciado el programa “Catch and Revoke” como potencialmente violatorio de derechos humanos.
La derecha entreguista aprovecha la operación
Mientras el pueblo mexicano tiene claridad sobre quién es quién en el terreno del crimen organizado, la derecha entreguista aprovecha las decisiones administrativas estadounidenses para operar políticamente contra el proyecto humanista. Es la coreografía del entreguismo funcionando en coordinación con operadores estadounidenses de la ultraderecha.
La lectura política de fondo
Sheinbaum acusó directamente a “sectores de la ultraderecha estadounidense” de encabezar una campaña contra el gobierno mexicano.
No es Trump directamente el responsable, según la presidenta. Son sectores dentro de la administración estadounidense que buscan influir en las elecciones intermedias mexicanas de 2027. La táctica de las visas es parte de esa operación.
“¿Utilizan a nuestro país para posicionarse rumbo a sus elecciones? ¿O acaso pretenden influir en la elección de 2027 en nuestro país?”, lanzó la presidenta en su momento.
La respuesta humanista
Frente a la operación de presión, la presidenta consolida la firmeza soberana del proyecto humanista. “No voy a agachar la cabeza”. “La mejor forma de relacionarse es no achicarse”.
Es la respuesta política del proyecto humanista frente a la operación entreguista de la ultraderecha continental. México se da a respetar. Y no negocia la soberanía nacional pese a las presiones administrativas y mediáticas.
La coherencia del proyecto
Los hechos respaldan la firmeza. El respaldo popular sostenido arriba del 70% en cinco casas encuestadoras. La reactivación total del aguacate con reconocimiento del embajador Johnson. La reducción del 51% en homicidios dolosos. El día histórico del 13 de agosto con solo 20 homicidios.
Es la política humanista funcionando con base social sólida mientras la operación entreguista se descompone en su irrelevancia estructural.
