Claudia Sheinbaum defiende soberanía de México tras cancelación de visa a Andy López Beltrán

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, calificó como una “injerencia” política la decisión del gobierno de Estados Unidos de cancelar la visa de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Durante su conferencia matutina, la mandataria sostuvo que esta acción responde a motivos “esencialmente” políticos y no a hechos delictivos, defendiendo el derecho del joven a expresar su postura ante la administración de Donald Trump.

Sheinbaum enfatizó que la relación entre ambos países debe basarse en el respeto mutuo y la colaboración de “igual a igual”, rechazando cualquier intento de subordinación o interferencia en los asuntos internos de la nación. La jefa de Estado subrayó que, si Washington tuviera pruebas reales contra algún ciudadano mexicano, estas deben ser presentadas ante la Fiscalía General de la República (FGR) para su evaluación legal.

Defensa de la soberanía nacional

Por su parte, Andy López Beltrán utilizó sus redes sociales para llamar a la organización frente a lo que describió como una “embestida a la soberanía nacional”. El joven acusó a figuras como Marco Rubio y Christopher Landau de utilizar la medida con fines “políticos” y “propagandísticos”, asegurando que no existen evidencias de conductas inmorales o delitos de su parte.

El partido Morena se sumó a la postura oficialista, señalando que la revocación del permiso de viaje es un intento de intimidación contra quienes defienden la independencia del país. En contraste, los partidos del bloque opositor, como el PAN y el PRI, rechazaron la narrativa de persecución política. El PAN exigió transparencia en la notificación estadounidense y pidió a la FGR investigar posibles irregularidades financieras, mientras que el dirigente del PRI, Alejandro Moreno, cuestionó la impunidad asociada al apellido del exmandatario.

Contexto de tensiones diplomáticas

La cancelación de la visa ocurre en un entorno de fricciones que también han afectado a otros perfiles cercanos al proyecto de la Cuarta Transformación, como la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, y otros funcionarios locales. La presidenta Sheinbaum fue enfática al señalar que la posesión de una visa no debe entenderse como un “certificado de buen comportamiento” para los mexicanos, reafirmando que la legitimidad política la otorga el pueblo y no las autoridades extranjeras.

Por Reportajes

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