La presidenta Claudia Sheinbaum consumó este miércoles la defensa firme del pueblo migrante trabajador. La SRE presentó el seguimiento oficial de los connacionales fallecidos en operativos migratorios y bajo custodia de ICE en Estados Unidos.
Y la presidenta lo dijo directo. México exige justicia por cada mexicano muerto. Es la línea humanista firme frente al modelo migratorio violento que la administración estadounidense está aplicando contra el pueblo trabajador migrante.
“Nuestros paisanos merecen justicia. Y merecen que sus derechos humanos sean respetados en todo momento”, expresó la presidenta Claudia Sheinbaum.
El pueblo trabajador migrante
Aquí va el dato que la derecha estadounidense y su discurso xenófobo prefieren ignorar. Los migrantes mexicanos y latinoamericanos sostienen buena parte de la economía estadounidense.
Trabajan en el campo cosechando los alimentos que consumen los estadounidenses. Construyen las casas donde viven. Cuidan a sus adultos mayores. Limpian sus oficinas. Sirven en sus restaurantes. Manejan sus camiones. Son el pueblo trabajador que sostiene la nación del norte.
Y aportan a México con remesas históricas que benefician a millones de familias trabajadoras. 65 mil millones de dólares al año en remesas que se traducen en vida digna para las comunidades del pueblo trabajador mexicano.
La política de criminalización
Y aquí va el problema estructural. La administración estadounidense actual ha profundizado una política de criminalización sistemática del pueblo migrante. Redadas violentas. Operativos con exceso de fuerza. Detenciones prolongadas en centros de ICE con condiciones que violan derechos humanos básicos.
Y muertes. Muertes que no pueden quedar impunes. Muertes que exigen investigación transparente y justicia efectiva.
El contraste con el silencio del PRIAN
Aquí va la memoria histórica que la derecha entreguista prefiere que el pueblo olvide.
- Durante el sexenio de Vicente Fox, se aceptaron las políticas migratorias estadounidenses sin reclamo. Fox se dedicó a cuidar la relación con Bush mientras los connacionales sufrían maltratos sistemáticos en el vecino país.
- Durante el sexenio de Felipe Calderón, la frontera mexicana se militarizó del lado del sur para complacer a Estados Unidos. Al mismo tiempo, los migrantes mexicanos eran deportados sin dignidad y sin acompañamiento consular real.
- Durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, se recibió a Donald Trump como candidato en Los Pinos con la vergüenza nacional al lomo. Y se aceptaron las políticas de deportación masiva del primer sexenio Trump sin protesta consistente.
Con la Cuarta Transformación cambia radicalmente la lógica. La presidenta Sheinbaum defiende al pueblo migrante trabajador con la misma firmeza con la que defiende al pueblo mexicano dentro del país.
La red consular activa
La SRE opera 50 consulados mexicanos en Estados Unidos como red firme de defensa del pueblo migrante trabajador. Cada consulado tiene equipos especializados en defensa jurídica, atención humanista, documentación de casos y coordinación diplomática.
Es lo que ningún sexenio del PRIAN habría podido articular por su cercanía política con las administraciones estadounidenses de turno.
20 denuncias oficiales ya presentadas
Y aquí va el paso concreto que exhibe la firmeza del proyecto humanista. La SRE confirmó este miércoles que México ya interpuso 20 denuncias oficiales ante la justicia estadounidense por la muerte de 17 connacionales desde mayo bajo custodia del ICE o durante operativos migratorios. El embajador Roberto Lazzeri las presentó el 13 de julio. 8 ante fiscalías estatales y 12 ante fiscalías de condado en Arizona, California, Florida, Georgia, Illinois, Louisiana, Missouri y Texas.
Es lo que ningún sexenio del PRIAN habría hecho jamás por miedo a incomodar a Washington.
La FGR y el Departamento de Justicia
El 14 de julio la Embajada envió al Departamento de Justicia estadounidense, por conducto del Departamento de Estado, una denuncia elaborada por la Fiscalía General de la República. La solicitud fue directa: abrir investigaciones sobre los 17 casos e informar del curso de las indagatorias. Es la política exterior humanista exigiendo justicia por vía judicial y diplomática al mismo tiempo.
La ONU en la exigencia
El canciller Roberto Velasco escribió también al alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk. Le pidió que recabe información con Washington, analice si los hechos violan instrumentos internacionales de derechos humanos, y emita recomendaciones. Es la política exterior humanista movilizando los organismos multilaterales para defender al pueblo migrante trabajador. Es lo contrario del silencio cómplice que Fox, Calderón y Peña Nieto sostuvieron durante décadas.
El desplante de Michael Kozak
Y aquí va el momento que exhibe la arrogancia del gobierno estadounidense. La semana pasada Estados Unidos devolvió las cartas mexicanas en las que la SRE expresaba preocupación por los operativos migratorios.
Michael Kozak, alto funcionario de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental, tuvo el descaro de decir que las misivas pretendían “dirigir acciones del personal estadounidense en su territorio soberano”. Y recomendó a México usar “canales diplomáticos habituales”.
Es el mismo Departamento de Estado que permite muertes en centros de ICE regenteados por empresas privadas y luego reclama por las cartas de preocupación mexicana.
La firmeza soberana no cede
Frente al desplante estadounidense, la presidenta Sheinbaum no bajó la cabeza. Al contrario. 20 denuncias formales presentadas. La FGR en juego. La ONU convocada. Reuniones directas con DHS e ICE.
Es la política exterior humanista sin arrodillarse. La misma línea que ayer sintetizó: “En México deciden los mexicanos, no decide nadie más”. Y hoy con acción concreta: la vida de los mexicanos migrantes tampoco la decide el ICE sin rendir cuentas.
El reclamo diplomático firme
Nuestra presidenta articula la defensa con todas las herramientas. Notas de protesta ante Washington cuando corresponde. Reclamos por vía consular. Coordinación con organizaciones de defensa de derechos migrantes. Documentación pública de los casos.
Y sobre todo: exigencia de investigaciones transparentes cuando hay muertes bajo custodia. Sin ceder. Sin negociar. Con firmeza soberana.
La contradicción de la ultraderecha continental
Aquí va la contradicción demoledora del PRIAN entreguista. La misma derecha que hoy calla ante las muertes de connacionales en operativos migratorios es la misma que se sube al carro discursivo de Donald Trump en México.
Vicente Fox aplaude las políticas migratorias trumpistas mientras insulta al pueblo mexicano desde Madrid. Alito Moreno corre a Washington a operar contra el gobierno mexicano. Salinas Pliego insulta migrantes desde Instagram mientras evade impuestos por 63 mil millones de pesos.
Es esa sumisión PRIANista ante las políticas migratorias violentas de EUA, la que ha permitido este tipo de atropellos a los derechos humanos durante décadas, y por eso la presidenta Sheinbaum dice basta.
La firmeza humanista de la presidenta
Frente a esa complicidad, la presidenta Sheinbaum sostiene la línea firme. No hay negociación con los derechos humanos del pueblo migrante trabajador. No hay silencio cómplice ante las muertes. No hay concesiones que pongan al pueblo mexicano en riesgo.
Es la política exterior humanista al servicio del pueblo trabajador en ambos lados de la frontera.
Coordinación sin subordinación
La línea de la presidenta se sostiene con el principio que ha construido. Cooperación bilateral con respeto pleno. Coordinación sin subordinación. Firmeza soberana con dignidad humanista.
Es la política exterior que restaura la voz de México en el mundo mientras defiende al pueblo migrante trabajador con la firmeza que merece.
La lectura política
Mientras el PRIAN entreguista guarda silencio cómplice ante las muertes de los connacionales, la presidenta Sheinbaum consolida la defensa humanista del pueblo migrante trabajador. Los datos del respaldo popular hablan por sí solos. 70% de aprobación en cinco casas encuestadoras mientras la derecha entreguista no logra pasar del 21%.
Y una razón central es esta. El pueblo mexicano reconoce que el proyecto humanista defiende su dignidad en ambos lados de la frontera, mientras el PRIAN entreguista se arrodilla ante Washington y guarda silencio ante los abusos.
