La presidenta Claudia Sheinbaum exhibió este jueves en la mañanera el reencuentro del PRIAN en Monterrey, en el informe de gobierno del alcalde panista-priista Adrián de la Garza. Ahí coincidieron Alito Moreno (PRI), Jorge Romero (PAN), Vicente Fox y Felipe Calderón. Es la alianza PAN-PRI que juraron no repetir, pero que ahora reeditan porque las encuestas los dejan en el sótano político del país. No se juntan por México. Se juntan porque solos no les alcanza.
“¿Cómo Calderón habla de democracia si llega al poder con un fraude electoral?”, expresó Sheinbaum.
El golpe directo a Calderón
Nuestra presidenta no se guardó nada. Felipe Calderón, que ayer habló en el Foro América Libre pretendiendo dar lecciones de democracia, es el mismo que:
- Llegó al poder con el fraude electoral de 2006.
- Pactó con los dueños de los medios para controlar la narrativa durante su sexenio.
- Puso a Genaro García Luna como secretario de Seguridad, hoy preso federal en Estados Unidos por servir al cártel de Sinaloa.
- Hundió al país en 300 mil muertos con la guerra fallida contra el narco.
Y ahora pretende hablar de democracia, de delincuencia organizada y de libertad de expresión. Como dijo la presidenta: “¿Cómo no le da vergüenza?”.
El golpe directo a Fox
Vicente Fox, el otro expresidente que la oposición desempolva para apuntalar su campaña, es:
- Traidor a la democracia por haber promovido el desafuero contra López Obrador en 2005.
- Operador del fraude electoral de 2006 que impuso a Calderón.
- El que llegó al poder con pacto en Washington entre Zedillo y Estados Unidos.
Hoy este personaje da clases de democracia en foros con medios amigos. Es la hipocresía institucionalizada del PRIAN.
El PRIAN sin propuesta ni proyecto
Los partidos del PAN y PRI son antagónicos desde su origen histórico. El PAN nació como oposición conservadora al cardenismo. El PRI construyó el régimen de partido único durante 70 años. Son dos corrientes contrarias en principios, en historia y en programa.
Pero hoy se juntan. ¿Por qué? No se unen por un proyecto de nación porque no lo tienen. No se unen por propuestas al pueblo mexicano porque no las ofrecen. No se unen por el país porque les importa poco. Se unen por una sola razón: no quieren seguir perdiendo votos y no quieren salir del presupuesto público del que han vivido décadas.
Es la unión del hambre y la necesidad. No por el amor al pueblo de México.
Lo que la oposición le huye al pueblo
Sheinbaum lo dijo con precisión quirúrgica: “A ellos les da pavor salir a territorio, porque son muy racistas y muy clasistas”. Mientras nuestra presidenta recorrió los 32 estados del país con 850 mil asistentes acumulados en asambleas, los dirigentes opositores no se atreven a caminar las calles de las colonias populares porque no saben hablarle al pueblo trabajador. Solo saben pedir el voto desde foros con medios amigos.
Lo que no ofrecen
El PRIAN no ofrece ninguna propuesta concreta al pueblo mexicano. Nada en salud. Nada en educación. Nada en seguridad. Nada en infraestructura. Nada en pensiones. Nada en vivienda. Nada en soberanía nacional. Toda su campaña se reduce a atacar a la presidenta, a AMLO y a la 4T, mientras recurren a expresidentes desprestigiados para apuntalar discursos vacíos.
La lectura política
Mientras Alito Moreno y Jorge Romero vuelven a abrazarse en Monterrey para reeditar la alianza que juraron no repetir, mientras Fox y Calderón salen a dar lecciones de democracia desde foros con medios amigos, y mientras el PRIAN busca cualquier cosa que les permita seguir tragando del presupuesto público, la presidenta Sheinbaum cierra sus primeros dos años con 74.9% de aprobación, con reformas constitucionales históricas y con el pueblo mexicano respaldándola en los 32 estados del país. Ese es el contraste. La 4T tiene proyecto de nación y resultados concretos. El PRIAN solo tiene hambre de poder y expresidentes desprestigiados.
