La presidenta Claudia Sheinbaum consolidó este miércoles la soberanía energética del pueblo mexicano con la Glosa del Segundo Informe. 1.168 billones de pesos de inversión histórica. 32 mil megawatts de nueva capacidad. 99.88% de cobertura eléctrica llegando a cada rincón del país. CFE recuperada y blindada constitucionalmente como empresa pública estratégica del Estado mexicano. Es la reversión completa del saqueo que el PRIAN inició con la reforma energética peñista de 2013.
“La electricidad no es un recurso común, es un recurso estratégico. No puede dejarse libremente al mercado o a intereses internacionales”, expresó la secretaria Luz Elena González.
Los datos duros
- Inversión total: 1.168 billones de pesos (794 mil mdp generación, 161 mil mdp transmisión, 72 mil mdp distribución).
- Nueva capacidad: 32 mil megawatts en el sexenio.
- Centrales operando: 6 de ciclo combinado con 3,203 MW; 9 más al 2030 con 9,300 MW adicionales.
- Renovables: 55 proyectos en marcha (42 fotovoltaicos y 13 eólicos); meta del 24% al 38% al 2030.
- Prevalencia del Estado: 57% actual, subirá a 61% con nuevos proyectos.
- Cobertura eléctrica: 99.88% actual, meta del 99.9% para 2028 (dos años antes).
- CFE lidera: 70% de la cartera de proyectos renovables.
- Puerto Peñasco, Sonora: 1,000 MW solares al 2027-2028.
Lo que dejo el PRIAN
En 2013, Enrique Peña Nieto impulsó la reforma energética que modificó los artículos 25, 27 y 28 constitucionales para abrir Pemex y CFE al capital privado nacional y extranjero. El objetivo real: entregar el sector energético a las corporaciones transnacionales mientras se desmantelaba la soberanía nacional construida desde el Cardenismo. La reforma peñista fue negociada con los dueños de los hidrocarburos del mundo y respaldada por todo el bloque PRIAN. Durante los siguientes seis años, la generación estatal cayó, las tarifas se dispararon y los contratos jugosos quedaron en manos de empresas privadas extranjeras.
Lo que la 4T revirtió
Ahora Pemex y CFE son reconocidas como empresas públicas estratégicas en la Constitución (reforma del sexenio actual). La prevalencia estatal está garantizada, el agua y la electricidad son considerados bienes nacionales, no mercancías que benefician a unos cuantos.
CFE está liderando la transición energética en lugar de ser cola de las corporaciones privadas. Y Puerto Peñasco ya está siendo construido y operado por el Estado mexicano, no por capital extranjero.
La lectura política
Mientras el bloque conservador defendió durante años la reforma energética peñista que entregó el sector a las corporaciones trasnacionales, la presidenta Sheinbaum consolida 1.168 billones de pesos de inversión pública, CFE recuperada como empresa estratégica del Estado y 99.88% de cobertura eléctrica llegando al pueblo trabajador. Ese es el contraste. La 4T recuperó la soberanía energética para el pueblo mexicano. El PRIAN la quería entregar al capital privado nacional y extranjero.
