La jueza encargada de determinar el esquema de convivencia de Milan y Sasha, hijos de la cantante Shakira y el exfutbolista Gerard Piqué, habría escuchado previamente a los menores antes de la audiencia realizada en Barcelona. De acuerdo con información del periodista Andrés Guerra, colaborador de La Vanguardia, existe la posibilidad de que la decisión final beneficie al padre en el conflicto legal por los traslados y vacaciones de los niños.
Durante su intervención en el programa Claves del día, del diario español, Guerra detalló que la autoridad judicial tomó declaración a los menores uno o dos días antes de que se llevara a cabo el juicio. Al respecto, el comunicador señaló:
“Me cuentan que parece que la balanza se va a inclinar al lado del padre”
A pesar de estas versiones, el proceso judicial aún no cuenta con una sentencia definitiva, por lo que no hay certeza sobre si habrá modificaciones en las reglas de convivencia actuales entre los hijos y su progenitor.
El conflicto por los traslados internacionales
El núcleo de la controversia legal radica en la logística de los viajes entre Miami, donde residen los menores junto a su madre, y Barcelona, lugar de residencia de Piqué. La intención de la artista colombiana es alterar el convenio de separación vigente para evitar que los hijos tengan que viajar constantemente a España cada vez que coincidan sus periodos vacacionales con la familia paterna.
La propuesta de Shakira consiste en que sea el propio exfutbolista quien se desplace a Miami para convivir con sus hijos, especialmente en periodos de descanso cortos como el Spring Break o el Día de Acción de Gracias. Según explicó Guerra,
“Ella no quiere que los niños viajen como estaba acordado a Barcelona, sino que sea también él, Piqué, quien asuma esos viajes para verlos allá en Miami”
Con esta petición, la cantante busca reducir el desgaste que implican los vuelos internacionales para los menores y proteger la estabilidad de su rutina escolar.
Antecedentes del acuerdo de separación
El origen de la disputa se remonta a una intensa negociación ocurrida el 7 de noviembre de 2022. En aquel momento, la expareja pasó cerca de 12 horas acordando los términos de su ruptura y el bienestar de sus hijos. El periodista describió aquel encuentro como algo sumamente cansado, mencionando que
“Fue una reunión de 12 horas. Tuvieron que pedir pizzas incluso a casa. Fue una cosa agotadora”
En aquel convenio, pactado formalmente en diciembre de 2022 ante un juzgado de Barcelona, se estableció que los menores vivirían en Miami con Shakira a partir de 2023, mientras Piqué mantendría un régimen de visitas que incluía viajes de los niños a España y la posibilidad de que el padre visitara Estados Unidos mensualmente por periodos de nueve días.
Tras su separación en junio de 2022, después de 12 años de relación, la organización de la vida familiar ha sido el punto de mayor fricción. El actual litigio no busca cambiar la residencia de los niños, sino reestructurar la distribución de los viajes necesarios para asegurar la convivencia con ambos progenitores.
