La mayoría legislativa integrada por Morena, el Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista de México aprobó en la Cámara de Diputados la Ley de Ingresos de la Federación para el ejercicio 2027. Con este dictamen, el Gobierno federal contará con facultades para adquirir una deuda interna de hasta 1.7 billones de pesos y una deuda externa de 13 mil 500 millones de dólares, lo que suma un total cercano a los 1.94 billones de pesos.
El proyecto fue validado con 340 votos a favor frente a 109 en contra, tras un debate donde la oposición cuestionó el incremento en los compromisos financieros del país. Tras este paso, la legislación se traslada al Senado para su revisión y posterior aprobación.
Impacto en las finanzas y costo de la deuda
Las proyecciones contenidas en el Paquete Económico 2027 indican que la deuda pública nacional podría llegar a los 21.66 billones de pesos al concluir el siguiente año, cifra que representa el 55% del Producto Interno Bruto (PIB). Este monto duplica la deuda que se registraba al cierre de 2018, cuando el saldo era de unos 10.55 billones de pesos.
Un punto crítico de la nueva legislación es el gasto destinado al servicio de la deuda. El Gobierno federal prevé destinar 1.57 billones de pesos para cubrir el costo financiero, principalmente el pago de intereses, una cifra que sobrepasa lo que se planea invertir en obra pública para el próximo año.
Este panorama financiero se presenta mientras la Secretaría de Hacienda proyecta un déficit del 3.9% del PIB para 2027. Al respecto, diversas calificadoras han manifestado preocupaciones sobre el aumento del endeudamiento y la reducción del margen de maniobra fiscal del Estado.
Nuevas facilidades para grandes contribuyentes
En el marco de la discusión, se aprobó una propuesta impulsada por el coordinador de Morena, Ricardo Monreal, para modificar las reglas del Programa de Regularización Fiscal de 2027. Esta modificación permite que las grandes empresas también puedan participar en dicho esquema.
La reforma elimina el tope de ingresos anuales de 300 millones de pesos que limitaba el acceso al programa. Con este cambio, las empresas de mayor escala podrán acceder a descuentos de hasta el 100% en conceptos de multas, recargos y gastos de ejecución, aunque mantienen la obligación de pagar el monto principal de sus impuestos adeudados.
Aunque el Gobierno federal defiende que su estrategia busca robustecer la recaudación y acortar el déficit, la sostenibilidad de las finanzas públicas sigue siendo objeto de discusión política. Actualmente, queda pendiente la votación del Presupuesto de Egresos de 2027 y la ratificación de la Ley de Ingresos por parte del Senado.
