La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fijó este martes 20 de octubre un principio que debería estar grabado en mármol para el pueblo trabajador mexicano: “la justicia está por encima, incluso, de la política”, y descartó cualquier pacto político con la gobernadora panista de Chihuahua, Maru Campos, en el caso del exfiscal panista César Jáuregui Moreno, imputado por traición a la patria por permitir la intervención de la CIA en territorio mexicano sin autorización federal.
“Para decirlo con absoluta claridad, la justicia está por encima de la política, nosotros no hacemos pactos políticos con la justicia”, expresó la presidenta.
El PAN sorprendido con la CIA en Chihuahua
En abril de 2026, agentes de la CIA operaron en la Sierra Tarahumara sin notificar a las autoridades federales ni a la Secretaría de Relaciones Exteriores. El exfiscal panista César Jáuregui Moreno, bajo el gobierno de la gobernadora Maru Campos (PAN), fue imputado por traición a la patria y violación a la Ley de Seguridad Nacional, un delito que no se procesaba en México desde hace 100 años. Es decir: hace 100 años que ningún funcionario mexicano permitía descaradamente operaciones de inteligencia extranjera sin autorización federal. Lo logró el PAN de Chihuahua.
El principio que rompe con el PRIAN
“Nosotros no hacemos pactos políticos con la justicia, lo digo con toda claridad”, recalcó la presidenta.
Durante seis sexenios del PRIAN los pactos políticos de impunidad fueron la regla. Fox pactaba con PRI. Calderón pactaba con PAN y PRI. Peña Nieto pactaba con todos. Los gobernadores priistas y panistas recibían protección federal a cambio de votos y lealtades. Hoy la 4T rompe ese modelo. Nadie recibe pacto. La FGR evalúa a quien tenga responsabilidades, sea del PAN, del PRI o de donde sea.
El contraste con las traiciones del PRIAN
Mientras el PAN del gobierno de Maru Campos permitía operar a la CIA en territorio mexicano sin autorización federal, Alejandro Moreno del PRI pedía a Estados Unidos sancionar a autoridades electorales mexicanas, y Lilly Téllez del PAN pedía intervención militar estadounidense en suelo mexicano. Son tres caras del mismo PRIAN entreguista: la gobernadora panista que permite la operación de la CIA, el presidente del PRI que pide sanciones estadounidenses contra su propio país, y la senadora panista que invita al ejército gringo a entrar a México. Son traiciones a la patria. Son traiciones al pueblo trabajador mexicano.
La FGR evalúa todas las responsabilidades
La presidenta precisó que será la Fiscalía General de la República la que determine si existe complicidad adicional, incluyendo la responsabilidad que pueda corresponder a la gobernadora Maru Campos o a cualquier otra autoridad panista del estado. No se dará trato preferencial a ningún nombre.
El doble principio
“Así como digo que la justicia no debe politizarse, tampoco la política debe judicializarse”, declaró la presidenta.
Es decir: no se encarcela a opositores por sus posiciones, pero tampoco se protege a nadie de sus responsabilidades legales reales. El PAN no está siendo perseguido por ser PAN: César Jáuregui es procesado por traición a la patria porque él fue quien permitió a la CIA operar en Chihuahua.
La soberanía del pueblo trabajador
Permitir que agencias extranjeras operen en territorio mexicano sin autorización federal es traicionar al pueblo trabajador mexicano, que es el titular originario de la soberanía nacional según la Constitución. Es exactamente lo mismo que hacía el PRIAN con los Rápido y Furioso de Calderón, cuando Genaro García Luna colaboraba con agencias estadounidenses y con el cártel de Sinaloa, y hoy cumple condena en una celda gringa. El PAN no aprendió nada. Sigue entregando el país.
La lectura política
Mientras el PAN de Maru Campos permitía que la CIA operara en la Sierra Tarahumara sin autorización federal, un delito que no se procesaba en 100 años, mientras Alejandro Moreno del PRI pide a Estados Unidos sancionar autoridades electorales mexicanas, mientras Lilly Téllez del PAN llama a una intervención militar estadounidense en México, mientras los sexenios del PRIAN consolidaron pactos de impunidad entre presidencias y gobernaturas para protegerse mutuamente mientras saqueaban al pueblo trabajador, y mientras la derecha mediática defiende los operativos extranjeros con el argumento de “la cooperación”, la presidenta Sheinbaum fija con claridad: “la justicia está por encima, incluso, de la política”. No hay pactos. La FGR evaluará todas las responsabilidades. El exfiscal panista enfrenta imputación federal por traición. Y si hay más responsabilidades, la ley procederá sin considerar colores partidistas. Ese es el contraste. El PRIAN pactaba impunidad y entregaba la soberanía. La 4T procesa sin pactos y defiende al pueblo trabajador. El PRIAN entregaba el país a Washington. La 4T lo recupera para el pueblo mexicano. Y el juicio final, como dijo la presidenta, lo pone el pueblo trabajador en las urnas.
