El Senado de la República validó este jueves una parte de la propuesta de reforma política enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum, concentrándose en medidas de austeridad, aunque excluyó la modificación para que el proceso de revocación de mandato coincidiera con los comicios de 2027.
Votación y contenido aprobado
Tras un debate que se extendió por más de seis horas, la cámara alta dio su aval con 87 votos a favor y 41 en contra. La aprobación se logró después de que el Partido del Trabajo, integrante de la coalición oficialista, impidiera la inclusión de cambios al Artículo 35 constitucional, lo que mantiene el calendario para la revocación en el año 2028.
El paquete legislativo, que ahora será turnado a la Cámara de Diputados, incluye tres ejes principales: la implementación de medidas de austeridad, la reducción del gasto operativo en los congresos locales y en el propio Senado, y el recorte en el número de concejales, junto con un ajuste a los salarios de los altos funcionarios electorales para evitar que perciban más remuneración que el propio jefe de Estado.
Posición del Partido del Trabajo
La senadora Lizeth Sánchez, representante del PT, fundamentó la postura de su bancada. “No se trata de debilitar la participación ciudadana, se trata de protegerla (…) frente a presiones externas o tensiones internas” que pretendan distorsionarla, ha dicho. El partido argumentó que, si bien respalda el proyecto de austeridad y de fortalecimiento de la participación ciudadana promovido por la presidenta, considera que realizar simultáneamente las elecciones federales y locales de 2027 con el proceso revocatorio “se corre el riesgo de distorsionar su sentido”.
Declaraciones de la presidenta
En su conferencia matutina, la mandataria Claudia Sheinbaum se refirió al resultado. “Pienso que es malo para el país que no se haya aprobado. Pero bueno, así lo decidieron”, expresó respecto a la postergación del revocatorio. Aclaró que la intención no era necesariamente que la revocación ocurriera en 2027, sino “abrir la posibilidad de que la revocación de mandato del presidente o la presidenta no sea necesariamente en el cuarto año, sino que también sea en el tercero y no es obligatoria, tiene que solicitarse con firmas”.
Sheinbaum celebró, no obstante, la aprobación de otros componentes de su iniciativa, entre ellos la eliminación de las denominadas ‘pensiones doradas’ para ex altos cargos de empresas estatales como Pemex y la CFE.
Contexto y alcances de la reforma
Esta propuesta, identificada como ‘plan B’, surge luego de que la reforma original no obtuviera el respaldo necesario en la Cámara de Diputados. Su objetivo central es reducir el gasto público vinculado al sistema electoral y a la financiación de los partidos políticos, además de reconfigurar las reglas de representación proporcional en el Congreso.
La presidenta consideró que la negativa a modificar el calendario del revocatorio podría deberse a un “temor” de que la figura presidencial influya en los electores, aunque descartó que esto fuera un factor determinante suficiente para inclinar la balanza electoral. “Los partidos tenían temor a que si la presidenta va en la boleta y no haciendo campaña por un partido político o por otro, pues fueran a tener más votos algunos (…) en realidad no tienen razón, porque una cosa es la revocación de mandato y otra cosa es la votación constitucional”, agregó.
