Un análisis periodístico recomienda que la presidenta Claudia Sheinbaum decline su asistencia a la próxima Cumbre Iberoamericana en Madrid, argumentando que el evento está dominado por gobiernos conservadores y podría ser utilizado para aislarla políticamente. El texto, que plantea una disyuntiva entre ese foro y la reunión de APEC en China, señala que el rey Felipe VI extendió personalmente la invitación durante su reciente visita a Guadalajara.
Contexto político hostil en Madrid
Según el análisis, la capital española representa un entorno adverso, ya que está gobernada por la conservadora Isabel Díaz Ayuso y es lugar de residencia de expresidentes y empresarios mexicanos críticos de la Cuarta Transformación. Además, se prevé que la mayoría de los asistentes serían mandatarios de derecha alineados con la narrativa de Donald Trump, lo que dejaría a Sheinbaum en una minoría progresista junto a los presidentes Pedro Sánchez de España, Yamandú Orsi de Uruguay y Bernardo Arévalo de Guatemala.
El origen salinista del foro
El artículo recuerda que la Cumbre Iberoamericana fue impulsada en 1991 por Carlos Salinas de Gortari, quien buscaba legitimarse internacionalmente tras un cuestionado proceso electoral. Aunque las relaciones entre México y España han mejorado, y el rey Felipe VI habría ofrecido incluir una mesa sobre pueblos originarios, el análisis considera que esto no es razón suficiente para que la mandataria mexicana se exponga.
Riesgo de tormenta mediática evitable
La presencia de Sheinbaum en Madrid podría, según el análisis, desatar una campaña de hostigamiento político y protestas por parte de la oposición mexicana radicada allí. Se menciona que, en las pasadas elecciones, la casilla con menor votación para Sheinbaum fue precisamente la de la embajada de México en Madrid. El texto concluye que no tiene sentido convertir una visita diplomática en una victoria propagandística para los adversarios de la 4T.
Alternativa estratégica: priorizar APEC
Como alternativa, el análisis sugiere que la presidenta debería enviar al canciller Roberto Velasco como su representante a la cumbre en España y asistir personalmente a la reunión del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en China, considerada fundamental para la economía global. En ese escenario, Velasco se reuniría posteriormente con Sheinbaum y los titulares de Hacienda y Economía, Édgar Amador Zamora y Marcelo Ebrard, respectivamente, en el país asiático.
