La presidenta Sheinbaum expone el doble discurso de Calderón: en 2017 acusó a Ruffo de “entregar Baja California” a los Arellano Félix y hoy que es acusado con pruebas de huachicoleo fiscal, lo llama “preso político”

La presidenta Claudia Sheinbaum desmontó este lunes en la mañanera la narrativa del PAN sobre el caso de Ernesto Ruffo Appel. Ante la acusación del presidente del PAN Jorge Romero de que el exgobernador es “preso político”, la mandataria fue directa: “Falso, absolutamente falso”. Y agregó que la Fiscalía General de la República tiene “muchísimas pruebas” contra Ruffo y los ocho detenidos por la red de huachicol fiscal. Lo que la presidenta pidió recordar es que los presuntos vínculos del exgobernador con el crimen organizado no son novedad: hace 33 años, en 1993, Joaquín “El Chapo” Guzmán lo señaló ante la PGR de proteger al Cártel de los Arellano Félix. Y en 2017, el propio Felipe Calderón lo acusó de haber “entregado Baja California” a esa organización criminal.

“La Fiscalía dio muchísimas pruebas de este caso. Es un fraude al Estado mexicano, a las y los mexicanos”, expresó la presidenta Claudia Sheinbaum.

La declaración de “El Chapo” en 1993

Según el expediente AR1132/93 de la Procuraduría General de la República, en junio de 1993 Joaquín Guzmán Loera declaró bajo actuación ministerial oficial que “a los hermanos Arellano Félix los protege el gobernador y el procurador de Baja California”, en referencia directa a Ernesto Ruffo Appel. La declaración fue categórica: la llegada del PAN a la gubernatura estatal no había desmantelado las estructuras de corrupción y colusión con el narcotráfico; las había mantenido intactas.

El hermano del exgobernador: socio de los Arellano

“El Chapo” fue más allá. Declaró que Roberto Ruffo, hermano del exgobernador, era socio directo de Benjamín y Ramón Arellano Félix en negocios que incluían constructoras y cadenas de farmacias en Tijuana. “Estaban edificando muchas casas en Guadalajara, Jalisco, en un fraccionamiento denominado Puerta de Hierro”, testificó Guzmán. Y agregó que las farmacias tenían al hermano del gobernador como socio operativo. La red era empresarial y familiar, no solo política.

La inmunidad institucionalizada

El expediente documenta que los sicarios y escoltas de los Arellano Félix portaban credenciales oficiales de la Policía Judicial del Estado de Baja California. Benjamín Arellano Félix incluso llevaba oficios de comisión sellados por las jefaturas policiacas estatales para viajar por el norte del país con inmunidad. Guzmán narró que el propio Benjamín le ofreció conseguir credenciales de la judicial estatal directamente con el procurador de Baja California, con quien mantenía “gran amistad”. Era la protección estatal completa al Cártel de Tijuana.

El tuit de Calderón que se convirtió en boomerang

24 años después de aquella declaración, en el sexenio panista de Felipe Calderón, el propio expresidente publicó el 10 de octubre de 2017 un tuit que hoy se convierte en boomerang contra su propio partido: “RUFFO dilapidó esa gubernatura, él y especialmente su hermano Claudio entregaron BC a los Arellano”. Fue el mismo Calderón, cabeza del PAN durante seis años, quien puso por escrito lo que el propio “Chapo” Guzmán había declarado décadas antes. La coincidencia no admite lecturas conspirativas: son dos fuentes distintas, con 24 años de diferencia, señalando lo mismo.

El doble discurso del panismo

La presidenta Sheinbaum lo dijo con contundencia: “Esto no es una diferencia, esto es una denuncia”. Y cuestionó por qué el PAN sale ahora a defender a Ruffo si su propio líder histórico, Felipe Calderón, lo acusó públicamente de entregar Baja California al crimen organizado hace apenas ocho años. El doble discurso panista queda expuesto: cuando conviene, se acusa a los “enemigos internos”; cuando se les detiene por evidencia sólida, se les convierte en “presos políticos”.

El silencio cómplice de tres décadas

Y aquí está el punto que verdaderamente duele al panismo. Durante toda la administración de Fox, Calderón y buena parte del sexenio de Peña Nieto, las autoridades tuvieron la información sobre los presuntos vínculos de Ruffo con los Arellano Félix. Y decidieron no actuar. Los expedientes de la PGR estuvieron ahí. El tuit de Calderón está ahí. Fue con la Cuarta Transformación cuando la Fiscalía General de la República por fin investigó la nueva red que Ruffo encabezaba con Ingemar, esta vez por huachicol fiscal. Los cuates del PRIAN se defienden entre ellos. Pero la memoria histórica ya está documentada, con expediente ministerial y con la propia palabra escrita de Felipe Calderón.

Por periodista

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