La presidenta Claudia Sheinbaum celebró este jueves los datos del INEGI sobre el crecimiento económico del segundo trimestre de 2026. El PIB nacional avanzó 1.5% trimestral y 2.1% anual, con motor claro en el sector primario y en los servicios. La lectura política es contundente: el modelo humanista de la Cuarta Transformación supera con estabilidad y derrame territorial al modelo entreguista que sostuvieron durante décadas los gobiernos del PAN y del PRI. Y encima, la trayectoria proyecta un impulso adicional en el segundo semestre por la ejecución del programa Vivienda para el Bienestar.
“Es el último dato del INEGI. Muy buena noticia. El sector primario aumentó de manera muy muy importante, y el terciario también, que son los servicios. Estos dos son los que han movido”, expresó la presidenta Claudia Sheinbaum.
El contraste histórico
Aquí va el contraste que la derecha entreguista no quiere que se recuerde. Durante los sexenios de Fox, Calderón y Peña Nieto, el campo mexicano fue abandonado sistemáticamente. Se desmantelaron los precios de garantía. Se dejó a los pequeños productores a merced de las trasnacionales agroalimentarias. Se recortó el presupuesto para semillas, fertilizantes y créditos. El resultado fue una crisis rural que expulsó millones de mexicanos hacia Estados Unidos y hacia el desempleo urbano. Hoy, con la Cuarta Transformación, el campo vuelve a ser motor del crecimiento nacional.
Los datos que la derecha no puede negar
- Crecimiento trimestral: 1.5%.
- Crecimiento anual: 2.1%.
- Sector primario: expansión significativa (agropecuario y minería).
- Sector terciario: expansión sostenida (servicios).
- Fuente: Estimación Oportuna del PIB Trimestral del INEGI (organismo autónomo).
Ningún vocero mediático del PRIAN puede negar estos datos, porque provienen de una institución autónoma.
El campo mexicano vuelve a producir
El sector primario recibió el impulso de políticas humanistas que la derecha entreguista habría desmantelado:
- Producción para el Bienestar: apoyos directos a pequeños productores.
- Precios de Garantía: maíz, frijol, arroz, trigo y leche.
- Fertilizantes gratuitos: para 2 millones de pequeños productores.
- Sembrando Vida: 450 mil sembradores en 14 estados.
- Programa Nacional Ganadero: crédito accesible para ganaderos.
- Financiera Nacional Agropecuaria: banca de fomento al campo.
El campo mexicano deja de ser sinónimo de pobreza rural para volver a ser motor productivo.
La minería en alza
El sector primario también se benefició del alza en precios internacionales del oro y la plata. México es uno de los principales productores mundiales, y la política minera del sexenio combina el aprovechamiento del ciclo internacional con la exigencia de responsabilidad ambiental y social a las empresas del sector. Lejos de la lógica de concesiones a manos llenas que caracterizó al PRIAN, la política humanista exige contrapartes.
Los servicios sostienen a millones de familias
El sector terciario, que agrupa a los servicios, sostiene a millones de familias trabajadoras. Comercio, hotelería, restaurantes, servicios profesionales. Es el pueblo trabajador que se levanta todos los días a sostener la economía nacional. Su expansión significa derrame directo hacia las mesas mexicanas.
El impulso proyectado
La presidenta anticipó un impulso mayor en el segundo semestre. “La Vivienda para el Bienestar y las obras públicas van a tener un impulso mayor en el segundo semestre y eso va a ayudar mucho”, expresó.
Es la política contracíclica del humanismo mexicano: cuando el ciclo se debilita, la obra pública impulsa. La construcción de vivienda social genera empleos directos, activa a los pequeños proveedores locales, dinamiza el consumo y sostiene el ingreso del pueblo trabajador. Es exactamente lo contrario del austericidio que la derecha entreguista aplicó durante los años del PRIAN.
Lo que la narrativa de crisis no puede tapar
La derecha mediática y sus operadores políticos llevan meses agitando la narrativa de una supuesta crisis económica. Los datos del INEGI hablan por sí mismos. La economía crece. El campo produce. Los servicios se expanden. La inflación desciende. El tipo de cambio se sostiene. La inversión extranjera se consolida con anuncios como el de Kia México por 649 mdd y con el nuevo Marco de Alianza con el Banco Mundial anunciado por Ajay Banga. La realidad supera a la narrativa fabricada desde las páginas del Reforma y sus similares.
La articulación con el Plan México
El crecimiento del PIB no ocurre por casualidad. Es resultado de una política industrial articulada:
- 1,186 proyectos activos en el Plan México.
- 404 mil millones de dólares en valor de portafolio.
- 13 proyectos adicionales autorizados en semanas recientes.
- Sectores estratégicos: automotriz, manufactura, energético, telecomunicaciones.
Es la política industrial más ambiciosa que México ha visto en décadas. Y da resultados.
El pueblo trabajador es el motor
Cuando el sector primario y el sector terciario sostienen el crecimiento, lo que se demuestra es que son las manos trabajadoras del pueblo mexicano las que sostienen la economía, no la especulación financiera ni los favores fiscales a las trasnacionales. Es exactamente el modelo que el proyecto humanista defendió durante años. Y hoy los datos macroeconómicos lo confirman.
La lectura política
Mientras la derecha entreguista sigue apostando a la narrativa de crisis para debilitar al gobierno, los datos duros muestran una economía que crece, un campo que produce, una industria que atrae inversión y un pueblo trabajador que sostiene el ciclo. La disputa política se resuelve con hechos, no con titulares fabricados.
