Gobierno federal aclara que no habrá cancelación masiva de líneas telefónicas tras prórroga para registro de chips; Sheinbaum insiste en que el objetivo es frenar fraudes y extorsiones, no espiar a la población.

La presidenta Claudia Sheinbaum despejó las dudas sobre el futuro de las líneas telefónicas en México luego de que se otorgara una prórroga para el registro obligatorio de chips. En su conferencia matutina La Mañanera del Pueblo, la mandataria dejó claro que la meta central de esta medida es combatir el fraude y la extorsión, y no tiene ningún propósito de vigilancia contra los ciudadanos.

Sheinbaum explicó que el registro busca vincular cada número telefónico con una persona, una práctica que, dijo, ya se aplica en la mayoría de los países. Aseguró que esta acción es parte de una estrategia nacional más amplia contra la extorsión, la cual requiere la participación tanto de la población como de las empresas del ramo.

¿Qué pasará con las líneas no registradas?

Ante la preocupación de que las líneas fueran canceladas automáticamente al terminar la prórroga, la presidenta aclaró que la decisión final recae en la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT). Subrayó que si una línea deja de funcionar o no está registrada, el usuario aún puede hacer el registro para reactivar el servicio. No se ha confirmado una cancelación masiva.

Recordó que fue en junio de 2026 cuando la CRT aplazó la fecha límite para el registro, que originalmente vencía el 30 de ese mes, debido a la baja participación ciudadana. Sheinbaum insistió en que todos deben sumarse para lograr un sistema más seguro y confiable.

El verdadero objetivo: seguridad, no espionaje

La jefa del Ejecutivo federal fue tajante al señalar que el proceso no tiene como finalidad espiar a los mexicanos, sino reducir la facilidad con la que se adquieren chips para actividades ilícitas. “Si están registrados los chips, vamos a tener menos fraudes, menos extorsión. Ese es el objetivo del registro, no tiene ningún otro interés”, afirmó.

Sheinbaum destacó que esta práctica es común a nivel mundial y que la meta es proteger a la población. La estrategia nacional apunta a consolidar una base de datos que permita identificar a los usuarios y dificulte el uso de líneas para cometer delitos. “Quien quiera comprar un chip ya no va a ser tan fácil, más que si va a ser un uso lícito del teléfono”, sentenció.

El papel de la Comisión de Telecomunicaciones

La presidenta señaló que no ha tenido comunicación reciente con la Comisión de Telecomunicaciones, que es el organismo encargado de definir los plazos del registro. Insistió en que la colaboración de la ciudadanía es fundamental para avanzar en la estrategia y que será la comisión quien determine los pasos a seguir una vez concluida la prórroga.

En cuanto a la cantidad de líneas que podrían verse afectadas, Sheinbaum mencionó que la comisión maneja una cifra de alrededor de 8,7 billones de líneas, aunque reconoció que muchas de ellas podrían estar inactivas, ya que ni las propias compañías telefónicas tienen certeza sobre su estado actual.

Por Reportajes

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