La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, rechazó tajantemente el intento de Rubén Rocha Moya por retomar el mando de Sinaloa, calificando su acción como una maniobra “imprudente”. Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria federal dejó claro que el liderazgo del país es firme y que no permitirá que intereses particulares afecten el bienestar de la nación.
La jefa del Ejecutivo federal señaló que la decisión de Rocha Moya de intentar reincorporarse a la gubernatura fue una sorpresa que no considera pertinente. Tras apenas 34 horas en el cargo, el sinaloense se vio obligado a pedir una nueva licencia indefinida ante el rechazo de la Presidenta, el partido Morena, los legisladores y la opinión pública.
“No me parecía pertinente, por decir lo menos. Me enteré por la publicación del propio gobernador. Ningún interés personal está por encima del pueblo”
Investigaciones de la FGR y situación jurídica
Sheinbaum explicó que el regreso de Rocha Moya carecía de sentido debido a que la Fiscalía General de la República (FGR) tiene vigentes investigaciones que involucran al exgobernador y a otros nueve funcionarios. Estos procesos derivan de solicitudes de extradición realizadas por Estados Unidos, lo que complica cualquier intento de retomar la titularidad del estado.
Aunque se ha argumentado que estas acusaciones externas tienen un trasfondo político, el Gobierno Federal fue enfático en que la FGR seguirá con las indagatorias para asegurar que se haga justicia y no haya impunidad en el caso.
Próximos pasos para Sinaloa
Ante la imposibilidad de que Rocha Moya regrese al poder, la presidenta trazó el camino a seguir para la entidad. Indicó que el Congreso de Sinaloa tiene la responsabilidad de designar a una persona interina para que asuma la dirección del estado de manera inmediata.
