La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, precisó que el Gobierno Federal no cuenta con las facultades legales para impedir que los agentes de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) de los Estados Unidos procedan con la cancelación o el retiro de visas a ciudadanos mexicanos durante los cruces en la frontera.
La mandataria explicó que estas acciones son decisiones unilaterales y soberanas que las autoridades estadounidenses toman bajo su propia legislación y normas internas.
Postura ante irregularidades y apoyo consular
Aunque reconoció la falta de autoridad directa sobre las decisiones de Estados Unidos, Sheinbaum subrayó que su administración no se quedará callada si se presentan casos donde la revocación de la visa parezca tener motivos políticos o sea arbitraria. En tales circunstancias, el Gobierno de México utilizará su voz institucional para denunciar estas irregularidades.
Para proteger a los mexicanos, la presidenta detalló que el apoyo del Estado se enfoca en los siguientes puntos:
- Asistencia consular: A través de las cancillerías y consulados, se busca asegurar que se respeten los derechos fundamentales de los connacionales durante las revisiones en los puntos de entrada.
- Gestión de trámites para otros países: El Gobierno puede orientar y ayudar en la obtención de visas para otras naciones en casos de urgencia, como emergencias médicas, temas académicos o compromisos de trabajo que no involucren a Estados Unidos.
- Acompañamiento legal: Se busca ofrecer asesoría para que quienes pierdan su visado estadounidense puedan pedir una revisión de su caso mediante los canales oficiales del Departamento de Estado de ese país.
Finalmente, la presidenta reiteró que, a pesar de estas medidas de acompañamiento, la resolución definitiva sobre los visados sigue siendo una competencia exclusiva de las autoridades de Estados Unidos.
