La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, decidió no asistir a la Asamblea General de la ONU, argumentando que la situación actual no justifica su presencia en dicho foro internacional. La mandataria sostuvo que los conflictos geopolíticos que están transformando el orden mundial y los desafíos derivados del avance de la inteligencia artificial no representan razones suficientes para acudir al evento.
Contexto de la decisión
La postura de la presidenta Sheinbaum surge en un momento de cambios profundos en la estructura global. Según la mandataria, las tensiones entre potencias y la evolución tecnológica de la inteligencia artificial, que se considera un punto de inflexión en la historia, no constituyen un motivo de peso para su participación en la reunión de las Naciones Unidas.
