El mundo del deporte espectáculo en México lamenta la pérdida de José Guadalupe Fuentes Ochoa, figura emblemática de la lucha libre profesional, quien murió este viernes 25 de septiembre a los 79 años. Aunque no se han precisado las causas de su deceso, la noticia fue confirmada por el luchador El Hijo del Santo a través de sus plataformas digitales.
Fuentes Ochoa, recordado por su trayectoria en los cuadriláteros, dejó una huella profunda en la cultura popular mexicana, no solo por su desempeño en el ring, sino también por su actividad tras el retiro, cuando puso un negocio de arroces con temática de lucha libre en las inmediaciones de la Arena México.
Homenaje de sus colegas
Tras conocerse el fallecimiento, El Hijo del Santo compartió un mensaje de despedida para su compañero de profesión, expresando su pesar por la pérdida de un referente del deporte nacional.
“Gran figura de la Lucha Libre Mexicana y entrañable compañero de profesión. Descanse en paz. Nuestro más sentido pésame a su familia, amigos y a toda la familia de la Lucha Libre”.
Además, el Enmascarado de Plata recordó momentos de la vida de Baby Face, citando una conversación previa donde el colimeño hablaba de sus raíces en el Rancho de Mezcales, en el municipio de Comala, Colima.
Trayectoria y legado internacional
Originario de Colima, Baby Face inició su carrera profesional en la década de los 70, compitiendo en la misma época que leyendas como El Santo, Blue Demon y Mil Máscaras. Su carrera lo llevó a presentarse en recintos de gran prestigio como la Arena México y el Toreo de Cuatro Caminos, además de realizar diversas giras en Japón.
La organización japonesa Michinoku Pro-Wrestling también se unió al duelo, destacando la personalidad del luchador y su conexión con la cultura nipona, la cual influyó en su gusto por la gastronomía japonesa.
“Su físico, increíblemente robusto, era realmente impresionante. Siempre que veía a un japonés, le lanzaba una jabalina y posaba para una foto. Que descanse en paz”.
Tras 32 años de actividad profesional, una lesión lo obligó a dejar los cuadriláteros en el año 2000. Posteriormente, junto a su compadre y también luchador, Baby Richard, operó un restaurante de arroz frito cerca de la Arena México, donde, según la promoción japonesa, solía atender a los visitantes de ese país.
