La presidenta Claudia Sheinbaum defendió este miércoles la reforma constitucional de nacionalidad única para quien aspire a la Presidencia, a una gubernatura o a la Jefatura de Gobierno de la CDMX. El Senado la aprobó con 86 votos a favor y 42 en contra. Es la soberanía nacional blindada en la Constitución frente al riesgo de lealtades divididas en el Ejecutivo.
“Las y los presidentes de México solo pueden tener una bandera, una patria, un pueblo a quién defender”, expresó Sheinbaum.
El argumento firme
Cuando una persona adquiere ciudadanía estadounidense, española o de cualquier otro país, jura defender a ese país. La pregunta que la presidenta dejó abierta: si hay un conflicto entre esos dos países, ¿a quién defiende un presidente con doble bandera? La respuesta patriótica es una sola: al pueblo mexicano.
El ejemplo
El caso más claro del PRIAN que ilustra por qué esta reforma es necesaria: Francisco García Cabeza de Vaca, exgobernador panista de Tamaulipas (2016-2022). Hoy vive prófugo en Estados Unidos, protegido por la nacionalidad estadounidense que tiene desde hace años. La Fiscalía General de la República lo investiga por delincuencia organizada, operaciones con recursos de procedencia ilícita y defraudación fiscal. Sus solicitudes de extradición no han prosperado porque el gobierno estadounidense lo cobija bajo su ciudadanía.
Ese es exactamente el escenario que la reforma de la 4T viene a impedir. Un gobernador con doble bandera que, cuando la justicia mexicana lo alcanza, se escuda en la otra nacionalidad y opera desde el extranjero contra el pueblo trabajador que le pagó el sueldo. Cabeza de Vaca es el rostro visible de por qué ningún gobernador, jefe de Gobierno o presidente de México puede tener otra bandera que no sea la mexicana.
Quien vota en contra, ¿por qué se opone?
Quien vota en contra de esta reforma en el Senado, ¿qué está diciendo realmente? Que no se siente seguro de servir al 100% a México. Que quiere dejar abierta la puerta a servir también a otra nación. Y quien no puede comprometerse plenamente con el pueblo mexicano, no merece representarlo desde la Presidencia, desde una gubernatura ni desde ningún cargo ejecutivo del país. Servir a México es una entrega completa, no un compromiso a medias con lealtades compartidas.
La reforma en corto
Aplica: a quien aspire a Presidencia, Gubernatura o Jefatura de Gobierno de la CDMX.
No aplica: al resto de los mexicanos. Los paisanos conservan su doble nacionalidad.
Nuestra presidenta incluso promueve que los mexicanos nacidos en el extranjero obtengan la ciudadanía mexicana. Los paisanos son bienvenidos siempre.
Los datos duros
- Votación en el Senado: 86 a favor, 42 en contra.
- Artículos modificados: 82, 116 y 122 constitucionales.
- Siguiente paso: aprobación por congresos estatales.
- Requisito complementario: quien tenga otra nacionalidad debe renunciar a ella antes de solicitar su registro como candidato.
- Antecedente: los embajadores de México ya tienen prohibida la doble nacionalidad.
La lectura política
Mientras el bloque conservador votó en contra de exigir nacionalidad única al Ejecutivo, la presidenta Sheinbaum consolidó la reforma constitucional que blinda la soberanía nacional del pueblo mexicano. Y el mensaje quedó claro: quien no se siente capaz de servir al 100% al pueblo mexicano, no merece gobernarlo. La presidenta Sheinbaum defiende que quien conduzca al país tenga una sola bandera y una sola lealtad. La oposición prefiere abrir la puerta a compromisos divididos con potencias extranjeras.
