Entre el 1 de diciembre de 2018 y el 31 de agosto de 2026, las finanzas del sector público federal en México registraron una recaudación histórica de 52 billones 169 mil 771.03 millones de pesos. Esta cifra representa un promedio de captación diaria de 18 mil 434.55 millones de pesos, consolidando la estabilidad económica del país durante este periodo de transformación.
El reporte financiero detalla que la mayor parte de estos recursos provienen de fuentes no petroleras, las cuales sumaron 43 billones 926 mil 879.84 millones de pesos. Esto significa que los ingresos vinculados directamente a la actividad económica concentran un 84.20 por ciento del total nacional, marcando un máximo histórico y reduciendo la dependencia de la renta petrolera, que representó solo el 15.80 por ciento de la recaudación total.
Fortalecimiento de la base de contribuyentes
Uno de los pilares de este avance ha sido la reconfiguración del sistema de recaudación y la implementación de la reforma constitucional que prohíbe las exenciones y condonaciones de impuestos. Gracias a estas políticas de austeridad y justicia fiscal, la base de contribuyentes creció un 33.71 por ciento, pasando de 66 millones 137 mil 130 personas antes del sexenio de Enrique Peña Nieto, a un máximo de 88 millones 434 mil 808 inscritos.
Dentro de la estructura de ingresos tributarios, destaca el Impuesto Sobre la Renta (ISR) como la principal fuente con 17 billones 947 mil 178.07 millones de pesos. A este le sigue el Impuesto al Valor Agregado (IVA) con 9 billones 795 mil 607.96 millones de pesos, lo que refleja un incremento en el consumo y el poder adquisitivo de la población. Por su parte, el Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS) aportó 3 billones 671 mil 333.11 millones de pesos.
Reconocimiento internacional y estabilidad económica
La gestión de las finanzas públicas ha sido respaldada por organismos internacionales, obteniendo reconocimientos por la eficiencia en la administración de deuda y sostenibilidad. México ha mantenido su grado de inversión con diversas agencias calificadoras y ha recibido premios en categorías de financiamiento soberano y sustentable, posicionándose como un referente global en mercados de bonos.
Además, la economía mexicana muestra señales de fortaleza frente a la incertidumbre global. El Producto Interno Bruto (PIB) trimestral ha mantenido un crecimiento por 23 trimestres consecutivos, situando al país en posiciones destacadas dentro de la OCDE. Asimismo, México se ha consolidado como una potencia en exportaciones automotrices hacia Estados Unidos y mantiene un saldo superavitario importante en su balanza comercial no petrolera.
