El Gobierno de México llevará a cabo la edificación de un nuevo centro penitenciario en el estado de Sinaloa utilizando recursos de la federación. Así lo comunicó el secretario de Seguridad Ciudadana, Omar García Harfuch, como respuesta a la situación de violencia ocurrida en el reclusorio “El Castillo”, ubicado en Mazatlán.
Esta medida responde a las instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum para establecer un recinto que cuente con infraestructura moderna y medidas de seguridad adecuadas. El objetivo central es robustecer el control dentro de los penales y ayudar a disminuir los niveles de violencia en la entidad sinaloense.
Refuerzo de seguridad en Mazatlán
Ante la urgencia de la situación, el funcionario detalló que el actual penal de Mazatlán ya cuenta con una vigilancia intensificada. Para ello, se ha desplegado personal de la Guardia Nacional y agentes del Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Reinserción Social, que pertenece a la Secretaría de Seguridad Ciudadana federal.
En este sentido, el secretario destacó la colaboración con las autoridades locales para la ejecución de la obra:
“Agradecemos a la gobernadora de Sinaloa, Graciela Domínguez, por su disposición para aportar los terrenos necesarios para hacer realidad este proyecto”
Contexto de la violencia en el reclusorio
La decisión de construir una nueva instalación surge tras los graves hechos registrados entre el 8 y el 9 de octubre de 2026. Durante esos días, se presentaron un motín masivo y una pelea que resultaron en la muerte de 12 personas y dejaron 16 heridos.
Estos eventos, que fueron abordados durante la conferencia matutina de la presidenta, pusieron de manifiesto problemas críticos de control y la presencia de armamento dentro del centro penitenciario de la ciudad de Mazatlán.
