Cientos de personas formaron largas filas en Hong Kong para tener la oportunidad de observar el óleo Castaños en flor, una pieza de Vincent van Gogh que no se exhibía al público desde hace más de sesenta años. El interés masivo por la obra, creada durante los últimos meses de vida del pintor, anticipa una subasta de alto impacto que tendrá lugar en Nueva York.
La pieza, titulada originalmente Châtaigniers en fleurs, será puesta a la venta por la casa Sotheby’s el próximo 18 de noviembre. Se estima que el cuadro podría alcanzar un precio de 180 millones de dólares, una cifra que posicionaría al artista neerlandés en un nuevo nivel de récords de mercado.
Expectativa por un regreso histórico
El valor de esta exhibición radica en su escasa disponibilidad pública. De acuerdo con Martin Bailey, especialista de The Art Newspaper, la última vez que esta obra fue mostrada fue en 1964, en el Museo Solomon R. Guggenheim de Nueva York. La relevancia del evento atrajo incluso a personas que se trasladaron desde otras regiones, como Li Shanshan, una entusiasta del arte de 50 años que viajó desde Shenzhen para presenciar el lienzo.
“Nunca había oído hablar de este cuadro, así que quería verlo con mis propios ojos”
Para poner en perspectiva la magnitud de la venta, se menciona que en 2022 otra obra de Van Gogh se vendió por 117.18 millones de dólares. No obstante, el monto final de Castaños en flor dependerá estrictamente de las pujas que se generen durante la subasta.
Detalles de la obra y su contexto
El óleo fue realizado el 24 de mayo de 1890 en Auvers-sur-Oise, Francia, un periodo marcado por la energía creativa del artista antes de su fallecimiento en julio de ese mismo año. La composición, de 70 por 58 centímetros, destaca un castaño en flor que domina el paisaje, permitiendo vislumbrar la vida cotidiana del pueblo de fondo.
Según Scott Niichel, integrante del departamento de arte moderno de Sotheby’s, la pintura es un reflejo del entusiasmo cromático del autor. Además, se trata de uno de los pocos paisajes de la etapa de Auvers que aún se encuentran en colecciones privadas.
Una colección de gran valor internacional
La obra forma parte del legado de los argentinos Nelly Arrieta de Blaquier y Carlos Pedro Blaquier. Sus herederos subastarán un conjunto de 12 pinturas valoradas en unos 450 millones de dólares, que incluye nombres fundamentales del impresionismo como Paul Cézanne y Claude Monet.
El historial de propiedad de la pieza es extenso, habiendo pasado por manos de figuras como el editor Samuel Fischer y el productor George “Buddy” DeSylva. Tras ser adquirida por la familia Blaquier en 1975, la obra regresa ahora al circuito internacional tras medio siglo de permanencia en su colección privada.
