El Senado de la República dio luz verde este martes a la Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, una iniciativa que busca fomentar el uso de transacciones electrónicas y disminuir paulatinamente el empleo de efectivo en el país. El dictamen, que ya fue enviado al Ejecutivo Federal, fue respaldado por una mayoría de 72 votos a favor de Morena y sus aliados, frente a 34 votos en contra de los legisladores de la oposición.
Modernización y nuevas herramientas de pago
La nueva normativa, integrada por 22 artículos y cinco disposiciones transitorias, reconoce diversas modalidades tecnológicas para realizar pagos, tales como transferencias de fondos, tarjetas de crédito y débito, códigos QR y tecnología de comunicación de campo cercano (NFC). Además, con el objetivo de fortalecer la confianza en los servicios financieros digitales, la ley incorpora el uso de la CURP Digital y el Expediente Digital Ciudadano.
Bajo este nuevo esquema, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) tendrá la facultad de señalar qué sectores y actividades específicas deberán operar exclusivamente mediante medios digitales. No obstante, la legislación contempla que el uso de cheques o efectivo sea permitido en situaciones donde existan fallas técnicas o contingencias que impidan las transacciones electrónicas. Asimismo, se otorgaron facultades al Banco de México para desarrollar programas que faciliten las transferencias y homologuen las aplicaciones de servicios financieros.
Avances hacia la inclusión financiera
Desde la bancada oficialista, se defendió la reforma como una herramienta para facilitar el comercio y simplificar trámites. El senador morenista Manuel Huerta Ladrón de Guevara aclaró que la implementación será progresiva y que la ley no obliga a que todas las operaciones sean digitales de forma inmediata. En esa misma línea, el legislador Heriberto Marcelo Aguilar Castillo señaló que la intención no es eliminar el efectivo, sino ofrecer más alternativas de pago que beneficien tanto a pequeños comercios como a personas que actualmente no tienen acceso al sistema bancario.
Críticas de la oposición y retos de conectividad
Por el contrario, legisladores de la oposición manifestaron su rechazo, argumentando que la medida podría usarse para aumentar la recaudación fiscal. El senador del PAN, José Máximo García López, criticó la iniciativa asegurando:
“Nos la quieren vender con un bonito envoltorio de modernización, vanguardia e inclusión financiera. Pero no nos engañemos, esto no es inclusión, es voracidad recaudatoria e inspección fiscal con piel de oveja”
. Por su parte, la senadora priista Karla Guadalupe Toledo Zamora advirtió que la reforma otorga un poder excesivo a Hacienda al permitirle decidir dónde se restringirá el uso de dinero físico.
Otros legisladores expresaron preocupación por la brecha digital en el país. La senadora Claudia Anaya Mota cuestionó la viabilidad de la ley en un contexto donde gran parte de la población no tiene acceso a internet o cuentas bancarias, señalando que
“¿Cómo le vamos a hacer en un país donde el 55 % de la población está en la informalidad? 34 millones de mexicanos están en la informalidad, pero 17 millones de personas no usan internet, más de un tercio de los adultos mayores no tienen ni siquiera cuenta bancaria, una de cuatro personas que trabajan en el campo está desconectada”
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