La presidenta Sheinbaum fija el principio al INE: no debe haber ninguna sombra de corrupción en el instituto, se tienen que cuidar las instituciones y transparentar todo ante el pueblo de México

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fijó este viernes 23 de octubre un principio inamovible ante el pueblo trabajador: no debe haber ninguna sombra de corrupción en el INE. En medio de la polémica por presuntas irregularidades en contrataciones del instituto, la presidenta exigió todas las auditorías que se tengan que hacer y transparentar todo, en el arranque del proceso electoral federal 2027.

“No debe haber ninguna sombra de corrupción en el INE, eso pienso”, declaró la presidenta.

El principio humanista: cero tolerancia a la corrupción

El pueblo trabajador mexicano votó en las urnas por un proyecto que combatiera la corrupción heredada del PRIAN. Ese principio no admite excepciones. No admite sombras. No admite “para mí no, pero sí para los otros”. La presidenta Sheinbaum lo deja claro: la corrupción tampoco se tolera en el árbitro electoral.

“Estamos entrando a un proceso electoral. No debe haber ningún ninguna sombra, ninguna sospecha de corrupción, no debe ser. Entonces, todos debemos de cuidar las instituciones”, agregó la presidenta.

El contexto que destapó la crisis

La consejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei, enfrenta señalamientos por su cercanía con el empresario José Alfredo Hernández Casillas, cuya empresa provee material electoral al instituto. Reforma difundió fotografías y videos de encuentros sociales, incluyendo un festejo organizado por el proveedor.

La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) investiga a siete empresas proveedoras vinculadas con el mismo entorno, entre ellas Corporativo ZEG, por presunta simulación de competencia en contrataciones públicas. El chofer de la consejera, Jonathan Navarrete Torres, figura como apoderado legal de Corporativo ZEG. La Auditoría Superior de la Federación también tiene elementos en revisión.

La exigencia presidencial: auditorías y transparencia

Las instrucciones de la presidenta son concretas y públicas:

  • Auditorías internas del INE sin excepciones.
  • Revisión por los órganos fiscalizadores.
  • Transparencia total sobre contrataciones y proveedores.
  • Portal público con la información a la vista del pueblo trabajador.

El contraste con los sexenios del PRIAN

Durante los sexenios de Fox, Calderón y Peña Nieto la corrupción institucional era norma. Peña Nieto construyó la Casa Blanca de Higa, Calderón colocó a García Luna al servicio del cártel de Sinaloa (hoy preso en EU), Fox regaló el patrimonio público al mejor postor. Durante décadas el PRIAN protegió a sus corruptos sin pedir auditorías, sin exigir transparencia, sin que ningún presidente dijera públicamente “cero sombras”.

Hoy la presidenta Sheinbaum rompe esa herencia con un principio público:

“Yo solo digo que es relevante que no debe haber corrupción. Creo que tiene que transparentarse todo”, precisó.

La defensa del pueblo trabajador frente al proceso electoral

El pueblo trabajador mexicano merece un árbitro electoral blindado contra la corrupción. Es su voto, su participación, su decisión política lo que está en juego. La presidenta Sheinbaum defiende ese derecho al exigir transparencia plena en el INE antes del proceso electoral federal 2027.

La lectura política

Mientras durante los sexenios del PRIAN la corrupción institucional era norma intocable (Casa Blanca de Higa de Peña Nieto, García Luna preso en Estados Unidos por servir al cártel de Sinaloa bajo Calderón, Estafa Maestra operada por Rosario Robles para desviar programas sociales del pueblo, etc), mientras la derecha mediática defendía esos cochinaderos como “temas técnicos” y nunca pedía auditorías ni transparencia, la presidenta Sheinbaum exige públicamente al INE cero sombras de corrupción, todas las auditorías necesarias y transparentar todo ante el pueblo trabajador. Ese es el contraste. El PRIAN protegía a sus corruptos. La presidenta Sheinbaum exige rendición de cuentas sin excepciones. El PRIAN politizaba la justicia para esconder robos. La presidenta la aplica como principio sin importar nombres. El pueblo trabajador vota por un proyecto que no tolera corrupción, y la presidenta Sheinbaum cumple esa expectativa con hechos verificables, no con discursos. Ese es el proyecto humanista que el pueblo trabajador votó, con el cuidado de las instituciones como principio inquebrantable.

Por periodista

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