La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó tajantemente que el estado de Texas tenga la facultad de adjudicarse de manera unilateral nueve islas e islotes ubicados en el Río Bravo. La mandataria subrayó que la definición de la pertenencia de estos territorios debe ser un proceso técnico y binacional, gestionado exclusivamente por la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA).
Al responder sobre las pretensiones de las autoridades de Texas de incluir estas zonas bajo su jurisdicción, la presidenta aclaró que la formación de nuevos bancos de tierra o islas en el cauce del río es un fenómeno natural derivado del movimiento del agua. Por esta razón, enfatizó que no se pueden tomar decisiones basadas en intereses políticos, sino en estudios técnicos que respeten los acuerdos entre México y Estados Unidos.
Mecanismos binacionales frente a decisiones políticas
Sheinbaum fue enfática al señalar que un gobierno estatal de otro país no tiene autoridad para resolver disputas de límites internacionales.
“Primero, no decide el gobierno de Texas”
, afirmó la presidenta, recalcando que es la CILA la institución encargada de realizar las mediciones para determinar si los terrenos pertenecen a México, a Estados Unidos o si se encuentran divididos por la frontera.
La mandataria detalló el procedimiento que debe seguirse para dar certeza jurídica a estos territorios:
“Si están del lado de Estados Unidos o están del lado de México. Si es mitad y mitad, pues es mitad y es mitad”
, explicó, insistiendo en que la resolución debe venir de la comisión bilateral y no de posturas unilaterales.
Contexto electoral en Estados Unidos
Respecto a las declaraciones de las autoridades texanas, la presidenta sugirió que estas posturas podrían tener un trasfondo político vinculado a los procesos electorales en Estados Unidos. Al ser cuestionada sobre si estas intenciones respondían a intereses de campaña, Sheinbaum respondió:
“Sí, desde mi punto vista, sí”
.
Hasta el momento, la administración federal no ha revelado coordenadas específicas de los islotes ni ha confirmado si existe ya un dictamen técnico final o cambios oficiales en la demarcación fronteriza. Sin embargo, se mantiene la postura de que cualquier ajuste en la frontera debe realizarse bajo los protocolos internacionales establecidos para el manejo del Río Bravo.
