Maru Campos traicionó a México: le salió mal y ahora rendirá cuentas al Senado

María Eugenia “Maru” Campos y el gobierno panista de Chihuahua traicionaron al pueblo de México. La gobernadora permitió que agentes encubiertos de la CIA operaran en territorio mexicano sin aval de la federación, en flagrante violación de la Constitución y de la Ley de Seguridad Nacional, y ahora tendrá que comparecer el próximo martes ante el Senado de la República para responder por ese entreguismo que podría constituir el delito de traición a la patria. 

La traición les salió mal:

  • Maru Campos y el fiscal panista César Jáuregui deberán presentarse ante las comisiones de Justicia y Seguridad Pública del Senado. Van a responder por haber entregado operativos estratégicos a una potencia extranjera sin informar a la federación.
  • Senadores advirtieron que la actuación configura violaciones a los artículos 108, 109 y 110 constitucionales y podría constituir el delito de traición a la patria, previsto en el artículo 123 del Código Penal Federal, con sanción de 5 a 40 años de prisión.
  • El senador Enrique Inzunza, magistrado con licencia, fue directo: la FGR debe abrir carpeta de investigación de oficio, sin esperar denuncias, por la gravedad de los hechos.
  • El senador Óscar Cantón Zetina describió la trama con una sola frase: “es gravísimo el reconocimiento de que los agentes de Estados Unidos llevaban uniformes de la policía estatal de Chihuahua”.
  • Cantón remató: Maru Campos “sabe que violó la ley y la Constitución de manera flagrante, pero sigue cometiendo errores”. Primero mintieron, después se contradijeron, y hoy no tienen para dónde hacerse.

El PAN quiere entregar México a los gringos:

El caso de Chihuahua no es un tropiezo: es un proyecto. La derecha conservadora que representa el PAN lleva años queriendo rendirle cuentas a Washington antes que al pueblo de México. Maru Campos y su fiscal permitieron que cuatro agentes encubiertos de la CIA, según ha documentado el periodismo de investigación, operaran en Chihuahua desde enero de 2026, disfrazados con uniformes de la Agencia Estatal de Investigación, en al menos tres incursiones contra narcolaboratorios, y todo sin informar a la federación. 

¿Cómo se le llama a eso? Entreguismo. Y cuando los cachan, mienten; y cuando los exhiben, se esconden. La gobernadora no ha tenido ni la decencia de llamar a la presidenta de México: muda ante su propio pueblo, mansa ante Washington.

Una presidenta a la altura:

Nuestra presidenta Claudia Sheinbaum no fue informada del operativo, pero marcó la línea desde Palacio Nacional y envió al secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, a recordarle a Maru Campos las leyes mexicanas, “Un gobierno extranjero tiene que cumplir la ley sí o sí”, sentenció. La soberanía se defiende.

La traición es delito:

Maru Campos se creyó intocable y pensó que por ser gobernadora panista podía entregarle Chihuahua a Estados Unidos sin consecuencias. Le salió mal, ahora tendrá que responderle al Senado, a la FGR y, sobre todo, a las y los mexicanos que sí creen en la soberanía de su país. El PAN puede intentar disfrazar su entreguismo con uniformes prestados, con mentiras y con silencios, pero el pueblo de México ya no se come el cuento. La traición se castiga.

Por periodista

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