Un tribunal de apelaciones del Reino Unido determinó este martes que el multimillonario Ricardo Salinas Pliego, dueño de TV Azteca, Banco Azteca y Elektra, cometió un “abuso de procedimiento” al contratar a la empresa de inteligencia Black Cube para grabar en secreto a un abogado de su contraparte. El tribunal, encabezado por el juez Stephen Houseman, calificó la conducta como “una forma de corrupción” y advirtió que “podría constituir delitos penales”. La determinación se dio en el marco del litigio que Salinas Pliego mantiene contra el empresario ucraniano Vladimir Sklarov por 450 millones de dólares. El multimillonario que se pretende vender como candidato presidencial suma un nuevo fallo judicial internacional en su contra.
“La conducta de los demandantes al intentar obtener información privilegiada engañando al abogado de los demandados, información que luego utilizaron para obtener ventaja en este proceso, constituyó un abuso del procedimiento judicial”, determinó el tribunal encabezado por el juez Stephen Houseman.
El método de espionaje contratado por Salinas Pliego
Los hechos que documenta el tribunal británico son graves. Salinas Pliego contrató a Black Cube, empresa privada de inteligencia con historial internacional cuestionado. Los agentes de la firma se acercaron al abogado de la contraparte, participaron con él en una cena donde se sirvió alcohol, y lo grabaron en secreto para obtener información privilegiada. La grabación fue utilizada después para intentar ganar ventaja legal en el proceso.
El fallo judicial internacional
Los jueces británicos fueron contundentes en su determinación. Calificaron el proceder de Salinas Pliego como “afrenta a la justicia”. Lo describieron como “una forma de corrupción”. Y advirtieron que la conducta “podría constituir delitos penales”, aunque el tribunal se abstuvo de pronunciarse específicamente sobre ese punto por no ser competencia directa del proceso civil.
El caso de fondo: 450 millones de dólares
El litigio nace de un préstamo de 400 millones de dólares que Salinas Pliego obtuvo, garantizado con acciones de Grupo Elektra. Según la parte mexicana, el ucraniano Sklarov vendió las acciones de manera irregular y se quedó con la diferencia. Sklarov fue arrestado en Chicago a principios de este año y permanece en prisión en Estados Unidos. El multimillonario mexicano lo acusa de fraude por 450 millones de dólares.
La reacción del empresario
Luciano Pascoe, portavoz principal de Salinas Pliego, respondió al fallo alegando que las pruebas se obtuvieron “en pleno cumplimiento de la ley”. Black Cube, la empresa contratada, sostiene la misma versión. Sin embargo, el fallo del tribunal británico es contundente y establece un precedente sobre los métodos empleados por el empresario mexicano en litigios internacionales.
El historial que se acumula
El fallo británico se suma al historial del multimillonario que pretende venderse como opción política. 63 mil millones de pesos que debe al SAT, litigios interminables por evasión fiscal, tasas de interés depredadoras en Banco Azteca y Elektra que oscilan entre 60% y 90% anual, propaganda mediática desde TV Azteca al servicio del PRIAN, publicaciones en redes sociales despreciando a los migrantes mexicanos, insultos degradantes al pueblo trabajador. Y ahora, un fallo internacional que califica su conducta como abuso, corrupción y probable delito penal.
El aspirante a candidato presidencial
Salinas Pliego ha fantaseado con la idea de lanzarse como candidato presidencial de la derecha en 2030. El fallo del tribunal británico lo coloca en una posición particularmente frágil para esa ambición. Un aspirante político que en tribunales internacionales carga con determinaciones de abuso procesal, presunta corrupción y posibles delitos penales por espionaje corporativo nunca será presentable como una opción de renovación política ante el pueblo mexicano.
El contraste estructural
Mientras el multimillonario espía a sus contrapartes con métodos que un tribunal británico califica de corrupción, mientras usa TV Azteca para atacar al gobierno legítimo del pueblo mexicano, mientras evade sus impuestos y desprecia públicamente a los migrantes, la presidenta Claudia Sheinbaum conduce una política de Estado con transparencia, con presupuesto rendido cuentas, con defensa firme del pueblo trabajador dentro y fuera del país. La contraposición es total. El pueblo mexicano tiene claro cuál es el proyecto que le sirve y cuál es el proyecto que solo busca proteger los intereses de un heredero millonario acostumbrado a operar por encima de la ley.
