La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó las declaraciones del embajador estadounidense Ronald Johnson sobre corrupción y extorsión en México, afirmando que ningún diplomático debe tener una “actitud injerencista”. La mandataria hizo estas declaraciones durante su conferencia matutina en Palacio Nacional este jueves, en respuesta a las acusaciones presentadas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otras nueve personas.
Postura firme sobre soberanía
Sheinbaum enfatizó que México siempre ha sido respetuoso con Estados Unidos y busca una relación de respeto mutuo entre naciones. “Siempre el papel de los embajadores tiene que ser una relación de respeto mutuo”, declaró la presidenta, añadiendo que su responsabilidad es garantizar la soberanía del país.
La mandataria señaló que no ha tenido comunicación con el diplomático estadounidense desde que se dieron a conocer las acusaciones. Al ser cuestionada sobre si veía en la actuación del embajador “tintes injerencistas”, Sheinbaum respondió: “Que cada quien lo califique, pero hoy toman una relevancia distinta (…) esas declaraciones que hizo en Sinaloa frente a lo que pasó el día de ayer miércoles”.
Declaraciones del embajador Johnson
Ronald Johnson había celebrado el combate a la corrupción tras conocerse los cargos contra el gobernador Rocha Moya, recalcando que combatir a los criminales es una prioridad compartida. El embajador afirmó que no podía comentar sobre los hechos específicos de las imputaciones, pero dejó claro que “la corrupción que facilita el crimen organizado y perjudica a ambos países será investigada y procesada en todos los casos en que aplique la jurisdicción de Estados Unidos”.
Durante la ceremonia de colocación de la primera piedra de Pacífico Mexinol en Topolobampo, Sinaloa, el jueves de la semana pasada, Johnson sentenció que ni la corrupción ni la extorsión deben tener cabida, “si queremos que nuestro futuro compartido sea tan prometedor como puede ser”.
Contexto de las inversiones y el T-MEC
En su intervención en Sinaloa, el embajador estadounidense destacó que para que las inversiones prosperen, el sector privado necesita certeza, seguridad y un entorno libre de corrupción. “Sin estas condiciones, las inversiones no avanzan. Cuando existen, las empresas crecen y generan prosperidad para todos”, señaló.
Johnson comparó la inversión con el agua, explicando que “fluye cuando existen las condiciones adecuadas y desaparece cuando no las hay”. El diplomático hizo estas declaraciones en el marco de la negociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), recalcando que la corrupción no solo frena el progreso, sino que también distorsiona la competencia y erosiona la confianza en los mercados.
