El Partido Acción Nacional (PAN) atraviesa una crisis electoral marcada por la pérdida de su registro estatal en Coahuila y la falta de unidad interna en Puebla, donde es la principal fuerza opositora ante Morena. La organización política obtuvo apenas el 2.16% de los votos en la elección local de Coahuila, celebrada el domingo, lo que le impide acceder a financiamiento público estatal y a diputaciones plurinominales.
Consecuencias legales de la derrota en el norte
Según el Código Electoral de Coahuila, un partido nacional que no alcanza al menos el 3% de la votación válida en comicios locales pierde el derecho a recibir recursos públicos estatales. El PAN, que logró 6,877 sufragios, queda excluido de ese financiamiento y de la asignación de regidurías por representación proporcional. Su dirigencia nacional reconoció el revés y lo atribuyó a condiciones “particulares” de la entidad, aunque lo calificó como un llamado a fortalecer la estructura partidista.
Desafíos en el bastión poblano
En Puebla, el PAN no ha consolidado su unidad interna ni ha logrado la ciudadanización de sus candidaturas para 2027. Mario Riestra, dirigente estatal, insistió esta semana en que no habrá alianzas con otros partidos, tal como determinó la cúpula nacional. Sin embargo, los precandidatos que maneja para diputaciones y presidencias municipales son los mismos panistas de décadas anteriores, sin que se observe interés de ciudadanos externos en sumarse.
Un declive electoral histórico
El resultado en Coahuila se suma a una serie de derrotas históricas para el partido azul. En 2024, perdió la Presidencia de la República y gran parte de su representación legislativa. El proceso federal de 2018 ya había sido calificado como una catástrofe electoral, cuando la candidatura de Ricardo Anaya fue ampliamente superada por el proyecto de Andrés Manuel López Obrador. El PAN quedó disminuido en el Congreso y perdió gubernaturas que históricamente representaban sus fortalezas.
Políticos como Juan Antonio García Villa, Rosendo Villarreal y Luis Gurza, entre otros, lograron triunfos para el PAN en Coahuila desde los años 90 hasta 2023. Incluso en 2017, su candidato a la gubernatura, con apoyo de aliados, estuvo a punto de ganar.
Reflexión y futuro incierto
Frente a este escenario, Acción Nacional podría reconsiderar su postura de no formar alianzas en algunos estados si pretende ganar gubernaturas y arrebatarle la mayoría calificada a Morena y sus aliados. Puebla sería uno de esos estados clave. De no hacerlo y mantener una posición irreductible, el partido corre el riesgo de sufrir más derrotas en las elecciones de 2027, donde tiene el reto de consolidarse como la oposición principal en el país.
