La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció este jueves 27 de agosto el envío de una iniciativa de reforma constitucional al Congreso de la Unión para exigir que quienes aspiren a cargos de alta jerarquía, desde la presidencia de la República hasta las gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, renuncien a cualquier otra nacionalidad al momento de registrar su candidatura. Esta medida busca blindar la soberanía nacional y evitar cualquier tipo de injerencia extranjera en los procesos de elección popular del país.
Durante su conferencia de prensa, la mandataria explicó que el propósito central de este cambio es asegurar que el interés de la nación sea la prioridad absoluta de sus representantes. La propuesta surge para subsanar vacíos legales actuales que permiten confusiones sobre la nacionalidad de los aspirantes.
“El objetivo es garantizar que toda persona mexicana que desee ser presidente o presidenta, gobernador o gobernadora, deba ser sólo mexicano, no tener ninguna otra nacionalidad. Actualmente la Constitución no queda claro que deben renunciar si tienen otra nacionalidad antes de ser candidatos, una vez que se inscriba, momento que desean ser presidenta o presidente, deben renunciar a otra ciudadanía si es que la tienen, para garantizar que el interés de la nación esté por encima de otra nación”
Detalles de la propuesta técnica
La elaboración de este proyecto de ley estuvo a cargo de la consejera jurídica, Luisa María Alcalde, y el coordinador general de Política y Gobierno, Arturo Zaldívar. La iniciativa busca modificar los artículos 82, 86, 116 y 122 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, además de realizar cambios en la Ley de Nacionalidad.
La presidenta detalló que la propuesta se enviará formalmente al Poder Legislativo para su análisis y posible aprobación de cara a los comicios de 2027. Según la mandataria, la trabajadora de la nación debe estar plenamente comprometida con el país, por lo que se busca que la renuncia a otras ciudadanías sea un requisito previo a la inscripción oficial como candidato.
Alcances y restricciones adicionales
Luisa María Alcalde Luján, consejera jurídica del Gobierno, precisó que la reforma al artículo 86 establecería que, para ser presidente, se requiere ser mexicano por nacimiento, hijo de padres mexicanos, no poseer otra nacionalidad (o renunciar a ella antes del registro) y haber residido en México al menos 20 años.
La propuesta también incluye restricciones estrictas para quienes ejerzan estos cargos, tales como:
- La prohibición de adquirir o solicitar una nueva nacionalidad durante el mandato.
- La imposibilidad de invocar una nacionalidad distinta ante autoridades extranjeras.
- La restricción del uso de pasaportes o documentos de identidad de otros Estados.
- La prohibición de ejercer derechos políticos ante otros países o solicitar su protección diplomática.
Finalmente, se contempla una reforma a la Ley de Nacionalidad para establecer los mecanismos claros mediante los cuales se pueda formalizar la renuncia a la doble nacionalidad ante las autoridades mexicanas y las del país de origen de la otra ciudadanía.
