La propuesta legislativa de infraestructura presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum durante una asamblea de la Cámara de la Industria de la Transformación de Nuevo León (Caintra NL) obtuvo una valoración general positiva por parte de los representantes empresariales. Este miércoles, la mandataria acudió a Monterrey para exponer los lineamientos de la iniciativa, recibiendo un aval de los industriales, quienes no obstante manifestaron preocupaciones específicas sobre su implementación.
Preocupaciones sobre el proceso de contratación
Según fuentes dentro de la cámara empresarial, los términos de contratación y licitación contemplados en el proyecto de ley son percibidos como demasiado discrecionales y con un margen de certeza jurídica considerado opaco. Este aspecto genera inquietud entre los empresarios sobre la posibilidad de que se realicen adjudicaciones a modo.
La confianza en las figuras que operarían la ley también fue un tema abordado. Mientras que Altagracia Gómez es vista como una interlocutora valorada, el secretario de Comunicaciones y Transportes, Jesús Esteva, genera reservas debido a su relación con grandes firmas constructoras que fueron favorecidas en administraciones anteriores.
Apoyo a Ebrard y perspectivas sobre el T-MEC
Durante el evento también se registró un respaldo explícito hacia el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, quien acompañó a la presidenta. Sin embargo, en círculos empresariales persiste la convicción de que, antes de las elecciones de medio término en Estados Unidos, el presidente Donald Trump no estaría dispuesto a firmar un nuevo acuerdo comercial con México y Canadá.
“Marcelo logró el banderazo inicial, lo cual era importante, pero es muy difícil que este año haya certezas sobre el futuro del T-MEC”, mencionó un industrial.
Los industriales consideran crucial que en la negociación gane peso el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, por ser visto como un promotor del bloque trilateral.
Evaluación política y de gestión
La percepción sobre la orientación de la presidenta Sheinbaum entre los industriales de Monterrey fue similar a la expresada previamente por banqueros en Cancún: se reconoce una dirección correcta en sus políticas económicas, pero se cuestiona su capacidad para controlar completamente el movimiento político que la llevó al poder. El mensaje central de su discurso enfatizó la necesidad de detonar la inversión para reactivar el crecimiento económico.
Un empresario presente en el evento comentó a esta redacción: “De a poco la presidenta se va dando cuenta que no todo en la era neoliberal era malo, quiere volver a contratos con privados en Pemex, defiende el T-MEC y ahora, con esta ley, vuelve al esquema de APP que nos proponía Enrique Peña Nieto”.
