El gobierno federal mexicano ha implementado estímulos fiscales al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) con el objetivo de mantener estables los precios de la gasolina y el diésel en el país, especialmente en la región fronteriza norte. Esta medida ha permitido que, a pesar del aumento internacional en el costo del petróleo derivado del conflicto entre Estados Unidos e Irán, los precios al público en México se mantengan considerablemente por debajo de los observados en estados vecinos como California.
Acción gubernamental para proteger la economía
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que su administración realizaría las gestiones necesarias para proteger la economía de la población ante posibles alzas en los energéticos, una gran parte de los cuales provienen de Medio Oriente. Actualmente, los estímulos aplicables a la enajenación de gasolinas en la frontera con Estados Unidos están vigentes para el periodo del 21 al 27 de marzo de 2026.
El economista Enrique Rovirosa Miramontes señaló que, aunque se registran ligeras alzas en algunos combustibles, el precio de la gasolina se ha mantenido bajo gracias a estos apoyos gubernamentales. “En México estamos en una situación en la que el efecto aún no se siente y es probable que se mitigue de una manera más sustancial en relación a otros países”, expresó.
Contexto internacional y precios comparativos
Rovirosa explicó que el precio internacional del barril de petróleo ha experimentado un fuerte incremento desde el inicio del conflicto bélico, pasando de poco más de 60 dólares a superar los 100 dólares. Ante este escenario, las empresas petroleras ajustarían sus precios finales, pero la respuesta del gobierno federal mexicano ha sido otorgar los estímulos mencionados.
De acuerdo con el portal gasolina México, el costo promedio en Mexicali es de 22.48 pesos por litro de gasolina regular, 26.12 pesos por la Premium y 27.20 pesos por el diésel. En contraste, en California, la Asociación Automovilística Estadounidense (AAA) reporta un precio promedio de 5.831 dólares por galón de gasolina regular, 6.259 dólares por la de alto octanaje y 7.062 dólares por el diésel. Considerando un tipo de cambio de 17 pesos por dólar, un galón de gasolina regular en California costaría alrededor de 99 pesos mexicanos.
Advertencia sobre la sostenibilidad de la medida
El maestro en economía advirtió que la medida podría ser temporal. Si el conflicto internacional continúa, es probable que los precios más bajos en México presionen a que ciudadanos estadounidenses crucen la frontera para cargar combustible, incrementando la demanda. “Este estímulo fiscal está hasta cierto punto, previsto que se va a compensar con los ingresos adicionales por la exportación del petróleo, dicho eso, ahí nos estamos salvando por el momento. Digo por el momento, porque si los precios se elevan sustancialmente en los vecinos estados del norte, también en otras entidades, en un momento puede afectar la demanda, es decir, que los norteamericanos vengan a cargar en México, como lo han hecho en otros momentos históricos”, manifestó Rovirosa.
Finalmente, señaló que, derivado del incremento en el costo del diésel, los transportistas locales ya han observado un aumento en sus gastos de operación.
