Las autoridades mexicanas anunciaron que la contaminación generada por un derrame de hidrocarburos en el Golfo de México ha sido controlada tras una intensa operación de limpieza que movilizó miles de personas y recolectó cientos de toneladas del contaminante.
Colaboración interinstitucional
Un comunicado conjunto de diversas dependencias federales, incluyendo la Secretaría de Marina, la Semarnat, la Sener, Pemex y la Profepa, detalló los avances significativos alcanzados. Estas acciones forman parte del Plan Nacional de Contingencias activado para mitigar los efectos del incidente y evitar que se extendiera a otras áreas costeras.
Resultados del operativo
Como resultado de los trabajos de contención, recolección y saneamiento, se reporta que las playas del litoral del Golfo de México se encuentran limpias. Para ello, se desplegó una fuerza interinstitucional de más de 3 mil elementos, apoyada por una flota de 46 buques, 45 vehículos terrestres, 7 aeronaves y barreras de contención especializadas.
Gracias a este esfuerzo coordinado, se logró recolectar más de 700 toneladas del contaminante en las costas y otras 40 toneladas en altamar, impidiendo así que llegaran a las playas.
Zonas atendidas y protección ambiental
Las labores se concentraron en 39 playas a lo largo de más de 480 kilómetros de litoral, con especial atención en los estados de Veracruz y Tamaulipas. El operativo también incluyó la protección de ecosistemas sensibles como manglares y esteros, vitales para la biodiversidad regional.
El gobierno federal resaltó que la colaboración con las comunidades locales fue un factor clave para contener la dispersión del hidrocarburo y acelerar la recuperación del entorno costero.
Investigaciones en curso
De manera paralela, los trabajos continúan en la Sonda de Campeche, específicamente en el complejo Cantarell, señalado como el punto del incidente. En esta zona se realizan inspecciones submarinas con tecnología especializada, labores de contención y mitigación de riesgos adicionales, bajo la supervisión de la ASEA y la Profepa para determinar responsabilidades.
Monitoreo permanente
A pesar de que la situación está bajo control, el Gobierno federal advirtió que se mantiene una vigilancia permanente ante posibles nuevos recales de hidrocarburo. Las investigaciones para esclarecer el origen del derrame continúan, al igual que las tareas de monitoreo y restauración ambiental en la zona del Golfo de México.
