La actual administración federal de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo está impulsando un proyecto histórico para la fabricación de vehículos eléctricos en México, marcando un contraste con limitaciones del pasado. En octubre de 2024, la mandataria anunció la creación de tres modelos de autos eléctricos pequeños bajo la marca Olinia, a través de una alianza público-privada.
Un compromiso cumplido
Este avance representa la materialización de una iniciativa que, décadas atrás, encontró obstáculos. A principios de 1993, una delegación del Movimiento Ecologista Mexicano, que incluía a Carlos Álvarez Flores como secretario de Residuos Tóxicos, se reunió con autoridades de la Secretaría de Hacienda durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari. Su objetivo era solicitar autorización y respaldo para instalar una planta automotriz con tecnología sueca que produjera automóviles pequeños y económicos totalmente eléctricos.
En esa ocasión, tras una espera en la que el entonces secretario Pedro Aspe Armella no pudo atenderlos, una funcionaria llamada Nora les informó que la propuesta no era viable. La razón, según expuso, eran compromisos preexistentes del gobierno mexicano con armadoras estadounidenses, japonesas y europeas, que obligaban al país a no permitir la fabricación de autos eléctricos hasta que esas mismas empresas decidieran producirlos.
Contexto de urgencia ambiental
La solicitud de los ambientalistas se enmarcaba en una crisis ambiental severa que afectaba al Valle de México en esa época. La contaminación atmosférica incluía plomo proveniente de las gasolinas de Pemex y millones de toneladas anuales de numerosas sustancias tóxicas, de acuerdo con estándares internacionales. Esta vasta zona conurbada, que hoy abarca varias entidades federativas y alberga a millones de personas, era el epicentro del problema.
El proyecto actual y sus características
Frente a ese antecedente, el proyecto Olinia presentado por la presidenta Sheinbaum adquiere un significado especial. En enero de 2025, la mandataria detalló que se trata de la primera armadora mexicana de minivehículos eléctricos, diseñada y ensamblada por jóvenes ingenieros nacionales. Los precios de estos vehículos, destinados a movilidad urbana, carga y uso en barrios, oscilarán entre 90,000 y 150,000 pesos.
Sheinbaum se comprometió a entregar el primer modelo durante el partido inaugural de la Copa Mundial de Fútbol de 2026 en el Estadio Azteca. Este avance es celebrado como una noticia positiva y un logro concreto de la administración actual.
Carlos Álvarez Flores es consultor ambiental, experto en gestión de residuos y cambio climático, y presidente de México, Comunicación y Ambiente, A.C.
