Durante la cumbre internacional de la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres (CMS COP15), celebrada en Brasil y respaldada por la Organización de las Naciones Unidas, decenas de países acordaron reforzar las medidas de protección para 40 especies migratorias que enfrentan un riesgo acelerado de extinción.
Un panorama crítico para la biodiversidad
La decisión se tomó frente a nuevas evidencias científicas que alertan sobre un declive acelerado de estas especies a nivel mundial. Entre las nuevas especies protegidas se encuentran animales icónicos y en peligro como el guepardo, la hiena rayada, el búho nival, la nutria gigante y el tiburón martillo.
Especialistas presentaron en la conferencia el informe global más reciente sobre biodiversidad migratoria, el cual revela que casi la mitad de las especies protegidas están en declive, aumenta el riesgo de extinción en múltiples regiones y los ecosistemas clave muestran un deterioro constante.
Principales amenazas y acuerdos alcanzados
Entre las principales amenazas identificadas destacan la pérdida y fragmentación de hábitats, el cambio climático, la contaminación por plásticos y ruido submarino, la pesca incidental y la caza ilegal o sobreexplotación.
Los países participantes acordaron incluir a estas especies en los Apéndices I y II del tratado, lo que implica una protección estricta para las que están en peligro de extinción y acciones coordinadas internacionalmente para las vulnerables. Con esta decisión, el tratado suma ya más de 1,200 especies protegidas.
Además, se aprobaron 15 acciones concertadas para especies como chimpancés, tiburones y aves marinas, así como 10 planes de acción específicos que incluyen la conservación del jaguar y de peces migratorios amazónicos.
Llamados a la acción inmediata y futuro del acuerdo
Durante la cumbre, la secretaria ejecutiva del organismo, Amy Fraenkel, advirtió que los acuerdos no pueden quedarse en papel y subrayó la urgencia de su implementación inmediata. En la misma línea, el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, y el mandatario de Paraguay, Santiago Peña, enfatizaron que la crisis de biodiversidad es un desafío global que trasciende fronteras.
Uno de los puntos clave del encuentro fue el impulso a la conectividad ecológica entre países, la cooperación con organismos como CITES y la integración del conocimiento indígena y local en las estrategias científicas.
Con la conclusión de la COP15, Brasil asume la presidencia del tratado para los próximos tres años, con la misión de traducir los compromisos en resultados concretos. La siguiente conferencia global se celebrará en Alemania en 2029, coincidiendo con el 50 aniversario de este acuerdo internacional.
