La presidenta Claudia Sheinbaum anunció este miércoles 1 de abril de 2026 un cambio en la dirección de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), confirmando la salida de Rafael Marín Mollinedo y el nombramiento de Héctor Alonso Romero Gutiérrez como su sustituto.
Cambio sin cuestionamientos
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria federal aclaró que la salida de Marín Mollinedo no está relacionada con asuntos electorales ni con un desempeño deficiente. Por el contrario, reconoció su labor al frente del organismo, que supervisa la entrada y salida de mercancías en las aduanas del país, una tarea fundamental para la economía y la seguridad nacional.
Sheinbaum precisó que el exdirector no abandona el gobierno, sino que será reasignado como delegado en el estado de Yucatán, en áreas vinculadas con los programas de Bienestar o con la Secretaría de Gobernación.
Perfil del saliente
Rafael Marín Mollinedo cuenta con una extensa trayectoria de más de cuatro décadas en la administración pública federal. Economista egresado de la UNAM, ocupó el cargo de director de la ANAM en dos ocasiones: la primera en 2022 bajo el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador, y la segunda en febrero de 2025 por designación de la propia Sheinbaum.
Entre otros puestos previos, ha laborado en la Secretaría de Programación y Presupuesto, en Hacienda y Crédito Público y en Petróleos Mexicanos. También coordinó programas del DIF en Tabasco, fungió como director del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec entre 2018 y 2022, y representó a México ante la Organización Mundial del Comercio en Ginebra, Suiza, en 2023.
El nuevo responsable
El nuevo titular, Héctor Alonso Romero Gutiérrez, fue presentado por la presidenta como un servidor público con experiencia en finanzas, desarrollo sostenible y proyectos de transformación tecnológica dentro del sector estatal.
Su principal encargo será dar continuidad a la modernización del sistema aduanero. Sus objetivos incluyen fortalecer la recaudación, consolidar la digitalización de los procesos e incorporar nuevas tecnologías en las aduanas marítimas y terrestres. La coordinación operativa será un elemento clave en este proceso de actualización, aunque no se especificaron plazos ni metas concretas.
El cambio ocurre en un organismo estratégico que controla el comercio internacional en puertos, fronteras y aeropuertos, y cuya operación impacta directamente en la recaudación fiscal.
