El luchador Chris Jericho, tras casi un año fuera de los cuadriláteros, decidió continuar su carrera en All Elite Wrestling (AEW), rechazando una oferta de la WWE que solo contemplaba una gira de retiro y despedida para el año 2026. Su regreso oficial se produjo el pasado 1 de abril en un episodio de Dynamite celebrado en su ciudad natal, Winnipeg, Canadá.
Interés limitado de la WWE
Según reportes del periodista Dave Meltzer de Wrestling Observer, la WWE tenía planes para 2026 que incluían el retiro de figuras como AJ Styles y Brock Lesnar, y consideraba también a Jericho, así como a Adam Pearce y CM Punk. Sin embargo, la oferta concreta para Jericho se limitaba a un “arco nostálgico de despedida”, sin intención de colocarlo en un papel estelar o de cabeza de cartel a largo plazo.
Meltzer señaló que los detalles precisos de esos planes son inciertos, afirmando: “Hay más preguntas que respuestas porque nadie suelta prenda”. Pese al interés, la postura dentro de AEW es que cualquier posibilidad de que Jericho se una a WWE está completamente descartada, consolidándose su permanencia en la empresa fundada en parte por él.
Compromiso a largo plazo con AEW
Durante su tiempo de inactividad, AEW mantuvo congelado su contrato, permitiéndole evaluar otras opciones. Finalmente, Jericho optó por extender su vínculo con la compañía, valorando la libertad creativa que le ofrece y su rol como cofundador y múltiple campeón mundial, por encima de un simple tour de retiro cargado de nostalgia.
Su nuevo papel creativo y la recepción real del público se pondrán a prueba en las próximas semanas, especialmente cuando AEW abandone el territorio canadiense, donde, como era previsible, su regreso en Winnipeg fue recibido con gran calidez.
