Ariadna Montiel Reyes asumió este domingo 3 de mayo de 2026 la dirección nacional de Morena, posicionándose como la operadora clave para conducir al partido oficial hacia las elecciones federales de 2027. Su nombramiento fue ratificado por el Congreso Nacional Extraordinario del partido, responsabilizándola de mantener la mayoría en la Cámara de Diputados y consolidar el proyecto político de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Una trayectoria ligada al bienestar social
Montiel llega al cargo con el respaldo de haber gestionado el presupuesto más cuantioso del gobierno federal: más de un billón de pesos destinados a programas sociales que benefician a más de 32.8 millones de personas. Esta experiencia la convierte en una figura central para disciplinar la estructura del partido-movimiento de cara a los próximos comicios, donde se renovarán la Cámara de Diputados, 17 gubernaturas y más de dos mil cargos locales.
La ahora dirigente morenista, de 51 años, es descrita como una arquitecta eficaz de la operación territorial electoral. Su habilidad se forjó desde joven al lado del profesor René Bejarano en el extinto Partido de la Revolución Democrática (PRD), recorriendo colonias de la Ciudad de México para promover el voto.
Reconocimiento presidencial y operación electoral
La presidenta Claudia Sheinbaum ha elogiado públicamente su labor, destacando en abril de 2025 la complejidad de coordinar a todos los servidores de la nación y de mantener en funcionamiento los Programas de Bienestar. Desde la Secretaría de Bienestar, Montiel controlaba la entrega de apoyos, el padrón de beneficiarios y a unos 30,000 servidores de la Nación que recorren el país.
Analistas como Jacques Coste resaltan que Montiel fue clave para vincular los programas sociales y la estructura de servidores con la operación electoral de Morena en 2024. “Es un cuadro muy hábil para la operación electoral”, afirma Coste, quien anticipa que, con esa experiencia y teniendo acceso al padrón de beneficiarios, será la operadora en jefe del partido en las próximas elecciones.
Raíces en el movimiento y confianza de la 4T
Montiel y Sheinbaum son viejas conocidas dentro del movimiento lopezobradorista. Ambas coincidieron en movilizaciones de protesta, incluso compartiendo la tarea de proteger a ‘la descubierta’ durante las concentraciones de Andrés Manuel López Obrador. Su carrera política comenzó en el PRD en 1999, donde también conoció a López Obrador, fortaleciendo su relación al participar en la logística del plantón de 2006 en Reforma y el Zócalo capitalino.
Con la llegada de López Obrador a la presidencia, Montiel recibió su primer cargo en el gabinete federal como subsecretaria de Bienestar, ascendiendo posteriormente a secretaria del ramo. Desde ese puesto también atendió emergencias por fenómenos naturales como los huracanes ‘Otis’ y ‘Jonh’. El analista político Mario Ramírez señala que su cercanía tanto con el obradorismo como con la presidenta Sheinbaum la convierte en un puente ideal para controlar el partido.
Preocupación en la oposición y desafíos futuros
Su llegada a la dirigencia de Morena ha generado alerta en los sectores opositores. Algunos legisladores en el Senado han advertido que vigilarán que no se utilicen los programas sociales con fines electorales. La analista Azucena Rojas, del Tec de Monterrey, cuestiona si la información a la que tuvo acceso será utilizada por el partido oficialista, especialmente en un contexto donde el Instituto Nacional de Transparencia (INAI) no existe como órgano de control.
“Las dudas son legítimas”, enfatiza Rojas, quien pide transparencia sobre el manejo del padrón de beneficiarios para garantizar que no se use con fines partidistas. Montiel trabajará en mancuerna con Citlalli Hernández, presidenta de la Comisión de Elecciones del partido, para concretar acuerdos con aliados y definir candidaturas de manera tersa, buscando cosechar triunfos en los comicios de 2027.
