La presidenta Claudia Sheinbaum declaró que su gobierno atraviesa un periodo de definiciones clave en cuanto a la soberanía nacional y la lucha contra la delincuencia organizada, rechazando enfoques que promueven la intervención extranjera.
Defensa de la independencia nacional
La mandataria señaló que la defensa de la independencia y soberanía del país es una responsabilidad central de su administración, advirtiendo sobre sectores políticos que buscan recuperar el poder a través de discursos que promueven la injerencia externa.
“Nos corresponde sacar adelante la unidad nacional para la defensa de la independencia, porque bastante le costó al pueblo de México ser independiente y soberano para entregarla en cualquier momento”, expresó.
Sheinbaum enfatizó que el proyecto de la Cuarta Transformación se fundamenta en principios básicos como “no mentir, no robar y no traicionar al pueblo”, además de poner el bienestar social en primer plano.
Crítica a los gobiernos anteriores y su estrategia
La presidenta atribuyó las posturas que favorecen una mayor intervención foránea a grupos vinculados con administraciones pasadas y que se beneficiaron del antiguo orden político y económico.
“Son los mismos que tenían relación con el narco, los mismos que gobernaban México, los que se beneficiaron de las empresas que se vendieron”, sostuvo.
Aclaró que su gobierno sí enfrenta a los cárteles de drogas y a la delincuencia organizada, pero lo hace dentro del marco constitucional y evitando replicar las estrategias de la llamada “guerra contra el narco”.
“También hay que combatir a los cárteles de la droga y a la delincuencia que actúan en contra del pueblo, claro que sí, pero en el marco de nuestras leyes”, señaló.
Resultados y visión de futuro
Sheinbaum rechazó que su administración permita operaciones sin restricciones de agencias estadounidenses en territorio mexicano, una práctica que —según afirmó— sí se permitía en gobiernos anteriores.
“Nosotros no somos partidarios de la guerra contra el narco ni de permitir que agencias de Estados Unidos operen libremente en nuestro territorio”, dijo.
La mandataria defendió la estrategia federal de seguridad, argumentando que la reducción del 40 por ciento en los homicidios a nivel nacional es una prueba de que su gobierno actúa sin conexiones con poderes criminales o económicos.
“La disminución de 40 por ciento de homicidios en el país no se hubiera podido lograr si hubiera relación con algún poder delincuencial o económico”, afirmó.
Finalmente, garantizó que su gobierno mantendrá el trabajo diario enfocado en la seguridad, el bienestar y la protección de la soberanía nacional.
“La soberanía reside en el pueblo, eso es nuestra visión y ha sido trabajar todos los días al frente como presidenta”, concluyó.
