Mientras el PRIAN inventa rupturas, Sheinbaum afianza la cooperación con EUA sin ceder soberanía

Que se enteren los voceros del PRIAN que llevan semanas vendiendo el cuento de que la relación con Estados Unidos “está rota”: este jueves la presidenta Claudia Sheinbaum dio el balance de su reunión con Markwayne Mullin, secretario del Departamento de Seguridad Interior de EUA, y la realidad les volvió a estallar en la cara. Hay reunión. Hay acuerdo. Hay cooperación. Y todo en el marco del respeto a la soberanía nacional.

Punto. Final. Coordinación sí, subordinación nunca. Esa es la doctrina de la Cuarta Transformación en política exterior, y este miércoles quedó plasmada en la mesa de Palacio Nacional.

La regla que Sheinbaum le explicó a EUA

La presidenta fue directa y le explicó al secretario estadounidense que las operaciones conjuntas en territorio mexicano no las permiten ni la Constitución ni las leyes nacionales, y que la cooperación tiene que darse en otros ámbitos:

  • Intercambio de información y trabajo de inteligencia 
  • Combate al tráfico de armas que cruza la frontera y mata mexicanos
  • Persecución del lavado de dinero del crimen organizado 
  • Protección a mexicanos en EUA frente a las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas

Eso es cooperación con reglas. Eso es lo que el PRIAN nunca entendió porque en sus sexenios abrieron las puertas a que agencias extranjeras opinaran, planearan y operaran en México como si fuera su patio trasero.

Hasta EUA reconoció el trabajo de México

¿Saben qué pasó en esa mesa que la oposición no va a reconocer? Mullin reconoció el trabajo que está haciendo México en materia de seguridad. Y no fue cortesía diplomática: fue lectura honesta de los datos que la presidenta y su gabinete pusieron sobre la mesa, detenciones, decomisos, golpes a estructuras criminales, avances en inteligencia.

Reuniones cada mes: la diplomacia que sí funciona

Sheinbaum hizo además una propuesta, que las reuniones bilaterales de seguridad sean más frecuentes, para que no haya malos entendidos y para darle seguimiento real a la cooperación. La próxima cita ya tiene fecha: junio. Y a partir de ahí, continúan los trabajos en conjunto. 

Esa es la política exterior basada en el respeto, marcando reglas claras, y reunirse las veces que haga falta para que el trabajo avance. Nada que ver con la improvisación calderonista, cuando la “estrategia” se diseñaba en Washington y se firmaba en Los Pinos sin chistar.

La diferencia entre la 4T y el PRIAN, otra vez

En Palacio Nacional se tuvo una buena reunión, se acordó seguir trabajando y colaborando, en un marco de respeto hacia México y hacia Estados Unidos. Así de claro. Así de digno. Así de soberano.

Y mientras la presidenta consolida una relación bilateral con la frente en alto, la derecha vendepatrias corre a inventar crisis que no existen. Que les sirva de algo: México no necesita intervenciones. Aquí se tiene a una presidenta que si trabaja.

Por periodista

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