La presidenta Claudia Sheinbaum calificó como “muy buena reunión” el encuentro que sostuvo el jueves en Palacio Nacional con el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer. En un comunicado conjunto entre Greer y el secretario de Economía Marcelo Ebrard, el propio funcionario estadounidense reconoció el liderazgo de la presidenta Sheinbaum en la negociación del T-MEC. Y como resultado del proceso, México no enfrenta nuevos aranceles: se mantiene el marco vigente. La conducción soberana de la presidenta Sheinbaum entrega otro resultado concreto.
El liderazgo reconocido internacionalmente
En el comunicado conjunto emitido tras la reunión, Jamieson Greer, representante comercial de Estados Unidos, agradeció públicamente el liderazgo y compromiso de la presidenta Sheinbaum para fortalecer la relación económica bilateral. Hace apenas tres semanas, Vicente Fox pedía en entrevistas que Trump la sacara del poder. Hoy, el propio gobierno estadounidense reconoce en documento oficial el liderazgo de la presidenta mexicana. La realidad diplomática desmiente a los voceros entreguistas del PRIAN cada semana que pasa.
México sin nuevos aranceles
Los resultados concretos de la reunión:
- Cero aranceles nuevos para México.
- 80% de las exportaciones mexicanas siguen sin aranceles gracias al cumplimiento de las reglas de origen del T-MEC.
- Productos fuera del tratado: arancel del 10% (el mismo que ya se aplicaba).
- Excepciones: acero, aluminio y sector automotriz (aranceles Sección 232 previos).
En resumen: el marco comercial mexicano se sostiene con la firmeza que la presidenta Sheinbaum ha impuesto desde el arranque del proceso.
La visión de Trump y la respuesta mexicana
La presidenta puso el contexto en el que se dan las negociaciones. Trump implementó una política de aranceles unilateral contra el mundo entero cuando llegó al poder. Aplicó gravámenes a decenas de países. Y aun así, México se ha mantenido con condiciones ventajosas gracias a la conducción firme de la presidenta Sheinbaum y del secretario Ebrard. No es coincidencia: es política exterior soberana ejecutada con temple.
La integración profunda
Sheinbaum destacó un dato que emociona: por cada empleo que se genera en México con la integración económica, se crean dos en Estados Unidos. Es la evidencia de que la relación bilateral no es un juego de suma cero. Es una integración productiva profunda que beneficia a ambos pueblos trabajadores. Es exactamente lo que el conservadurismo entreguista jamás pudo articular con seriedad.
La discusión sobre reglas de origen
Uno de los temas de fondo en la negociación: Estados Unidos propone elevar el requisito de contenido regional del 70% al 90%. La postura mexicana es firme: el contenido debe considerar la manufactura de toda Norteamérica, no solo de Estados Unidos. Es la defensa concreta del contenido mexicano en las cadenas productivas regionales. Y esa negociación seguirá en la cuarta ronda que ya fue programada para septiembre en Washington, D.C.
La cuarta ronda ya está agendada
Y aquí va otro dato de continuidad del diálogo. El comunicado conjunto Ebrard-Greer establece que la cuarta ronda bilateral se realizará en septiembre de 2026 en Washington. El proceso avanza con normalidad institucional, con calendario claro y con reconocimiento mutuo. Es lo opuesto a la crisis diplomática que la derecha mexicana anhelaba para golpear al proyecto de la Cuarta Transformación.
La lección política
Mientras Vicente Fox pedía derrocamiento, mientras Salinas Pliego insulta a los migrantes, mientras los conservadores de derecha inventan crisis todos los días, la presidenta Sheinbaum sostiene relaciones estables con Trump, mantiene el T-MEC vigente hasta 2036, evita nuevos aranceles, es reconocida en comunicados oficiales del gobierno estadounidense, y avanza la agenda comercial con la firmeza de quien negocia entre iguales. La contraposición es total. Y el pueblo mexicano observa cómo su presidenta representa dignamente al país en las mesas más importantes del comercio internacional.
