¡10 días sin trabajar! Los comerciantes del primer cuadro de la CDMX están hartos de la CNTE. Sheinbaum elige el diálogo y no la represión que se veía con el PRIAN. 

La presidenta Claudia Sheinbaum mantiene la línea que define a la Cuarta Transformación: dialogar, atender, escuchar y nunca reprimir. Mientras los comerciantes del Centro Histórico de la Ciudad de México expresan su hartazgo por las afectaciones que la CNTE ha hecho a su actividad económica, algunos llevan 10 días sin trabajar, otros bloquearon Eje Central para exigir que se restablezca el paso al Zócalo, el gobierno federal y el de la Ciudad de México sostienen la apuesta por la solución pacífica. Diálogo y respeto, como debe ser.

10 días sin chamba, y el reclamo es legítimo

El reclamo de las y los comerciantes del primer cuadro es claro y justo: tienen que trabajar. Hay locatarios de la calle Madero, vendedoras de joyería, restauranteros, pequeños emprendedores que llevan más de una semana sin poder abrir como quisieran. Tienen empleados que pagar, proveedores que respetar, familias que mantener. Su trabajo es su sustento. Y este gobierno los escucha y los atiende.

“Hace 10 días que no trabajamos. ¿Cuánto más? Yo también les tengo que pagar a mis empleados, a mis proveedores”, expresó una locataria del Centro Histórico.

La 4T no reprime: la diferencia con el viejo régimen

Nuestra presidenta lo dijo claro: “No vamos a desalojar”, “No vamos a reprimir”. La razón es histórica. Acuérdense de cuando Enrique Peña Nieto ordenó el desalojo brutal a los de la CNTE del Zócalo con la policía. Acuérdense de cuando Felipe Calderón mandó gases lacrimógenos contra maestros en Oaxaca durante una inauguración, los gases entraron a las casas y afectaron sobre todo a las niñas y los niños. Acuérdense del Halconazo del 10 de junio de 1971, cuando Luis Echeverría, del PRI, contrató paramilitares para asesinar estudiantes. Esos eran los tiempos del PRIAN: palos, gases, sangre y miedo.

El contraste: Peña Nieto, Calderón y la mano dura del PRIAN

El PRIAN gobernó con la fuerza pública contra el pueblo. La 4T gobierna con la fuerza del diálogo con el pueblo. Mientras Peña Nieto mandaba paramilitares y Calderón disparaba lacrimógenos, nuestra presidenta Sheinbaum y la jefa de Gobierno Clara Brugada sostienen mesas de coordinación con comerciantes, con habitantes, con todas las partes involucradas. Ese es el cambio.

El diálogo como respuesta integral

El subsecretario de Gobernación de la CDMX, Juan José García Ochoa, mantiene canales abiertos con comerciantes, autoridades locales y vecinos. La jefa de Gobierno Clara Brugada lo dejó claro: “Estamos en coordinación permanente con el Gobierno de México, y sabemos que no vamos a caer en provocaciones. Es muy importante seguirle apostando al diálogo y a la solución pacífica de los conflictos. No queremos más violencia en la ciudad”. Y nuestra presidenta lo refrenda desde Palacio Nacional: la solución se construye conversando, no golpeando.

El pueblo y la 4T eligen la paz

Mientras los conservadores piden violencia desde sus pantallas, mientras la ultraderecha exige mano dura para vender al mundo la imagen falsa de que México arde, el gobierno de Sheinbaum sostiene la apuesta por la paz. Los comerciantes del Centro Histórico merecen poder trabajar, y la 4T se está ocupando de que eso ocurra sin caer en provocaciones, sin represión, sin la mano dura del viejo régimen. Esa es la diferencia, esa es la transformación, ese es el rumbo.

Por periodista

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