La presidenta Claudia Sheinbaum lo confirmó este viernes 12 de junio en la mañanera: el Mundial arrancó con orgullo, alegría y fiesta nacional, pese al sabotaje que llamaron los conservadores de ultraderecha. Ricardo Salinas Pliego, que esta semana llamó al pueblo a “ser rudo” y a la violencia desde TV Azteca, terminó la jornada abucheado al llegar al Estadio Ciudad de México. Y el pueblo, en plazas, en parques, en El Ángel y en el Zócalo, celebró con alegría el triunfo 2-0 sobre Sudáfrica.
“Hubo quien quiso mostrar otra imagen, pero la imagen de México es la alegría. La felicidad del pueblo. Quien apuesta en contra de México, le va mal en la cancha, en la política, en la vida”, expresó Claudia Sheinbaum.
¡Mientras Sheinbaum con el pueblo, Salinas Pliego entre rechiflas!
Y aquí va el contraste que retrata todo. La presidenta, con playera verde #26, en el Deportivo Hermanos Galeana de Gustavo A. Madero, codo a codo con familias, niñas y niños, gritando los goles como cualquier mexicana o mexicano más. Salinas Pliego, mientras tanto, sentado en su palco, recibiendo rechiflas e insultos de los propios aficionados que sí asistieron al estadio. El pueblo le respondió en sus narices. Esa es la imagen real de México: una presidenta abrazando al pueblo, un magnate ultraderechista repudiado hasta por la afición.
“Pagan millones para sus bots, pero no son la realidad”
Nuestra presidenta lo dijo claro, sin esquivar: hay personajes —entre ellos Salinas Pliego— que “se creen las mentiras de las redes, pagan millones para que haya bots, robots que hablen bien de la persona, y creen que esa es su popularidad”. Pero no es así, advirtió. “Hay que estar cerca del pueblo, siempre, para no irse a la estratosfera”. La frase pega como un martillo: el pueblo real es el de las plazas, el de las familias con la playera verde, el del Galeana y el del Zócalo. No el de los bots pagados de la ultraderecha.
La imagen al mundo: alegría, no caos
A los conservadores no se les cumplió su sueño. “Aquellos que querían mostrar que México estaba en caos, que no se iba a poder inaugurar la Copa Mundial, que no hay gobernabilidad, que hay violencia”, en palabras de la presidenta, se quedaron solitos. La imagen al mundo fue otra: familias completas con la camiseta verde, Cielito Lindo en el Zócalo, El Ángel de la Independencia colmado, plazas en cada ciudad llenas de orgullo nacional. “México es maravilloso y además está de moda”, dijo Sheinbaum.
“Al que quiere a México le va bien en todo”
La frase del año, la que ya está corriendo por las redes y por las casas mexicanas, la dijo nuestra presidenta este viernes: “A quienes queremos a México, nos va bien en la cancha, va bien en la vida y va bien en la política. A quien apuesta en contra de México, le va a ir mal en la cancha, le va a ir mal en la política, le va a ir mal en la vida”. Es el resumen de la jornada y, francamente, del momento histórico que vivimos: el pueblo y la 4T eligen a México; el PRIAN entreguista, la ultraderecha y los Salinas Pliego del mundo, eligen el caos. Y se quedan solos.
El pueblo y la 4T ganaron una vez más
México arrancó el Mundial con dignidad. La presidenta vivió la fiesta con el pueblo. Los aficionados llegaron al estadio sin contratiempos. Las manifestaciones se desarrollaron de manera pacífica, sin la represión que sí caracterizó al viejo régimen del PRIAN. El AICM remodelado recibió a visitantes del mundo. Las 18 sedes gratuitas se llenaron de familias. Y los conservadores, otra vez, se quedaron mirando desde el balcón cómo el país les pasa por encima. México arrancó el Mundial en paz, en orgullo y en transformación.
