La presidenta Claudia Sheinbaum anunció este lunes la puesta en marcha de un proyecto de pozos radiales en Acapulco, con el objetivo de garantizar el suministro de agua potable frente a futuros huracanes. La estrategia busca evitar que se repitan los desabastos que dejaron los recientes desastres naturales en la región.
La obra contempla la construcción de dos pozos radiales junto al río Papagayo, equipados con bombas especializadas que pueden operar incluso bajo inundaciones. El propósito es mantener el servicio durante emergencias y proteger a las miles de familias que dependen de la red hidráulica local. Como parte del plan, también se rehabilitarán tanques y tuberías tanto en la zona rural como urbana del municipio.
Sheinbaum explicó que la decisión de optar por pozos radiales se tomó después de comprobar que los sistemas de extracción anteriores colapsaron por completo tras el paso de los huracanes Otis y John. En aquella ocasión, las bombas quedaron inservibles y los pozos tradicionales se asolvaron, lo que interrumpió el abasto durante semanas.
Así funcionan los pozos radiales
A diferencia de los pozos convencionales, los pozos radiales extraen agua del subsuelo alimentado por el río Papagayo, pero cuentan con un sistema de filtración y bombeo elevado. Las bombas están instaladas a una altura de entre nueve y once metros, fuera del alcance directo de las inundaciones, y pueden operar sumergidas si es necesario. Esto permite mantener el servicio incluso si el cauce del río se desborda.
La mandataria detalló que la obra incluye la construcción de tanques de almacenamiento en los puntos altos de Acapulco. Estos depósitos permitirán distribuir el agua por gravedad, asegurando la presión suficiente para llegar a los hogares en las zonas montañosas. El sistema busca resolver la distribución irregular que durante años ha afectado a colonias que solo recibían agua por tandeo.
“El objetivo es que aunque venga una situación de fenómeno natural como un huracán, los pozos permanezcan funcionando”, señaló Sheinbaum. Agregó que esta infraestructura es resultado de un trabajo coordinado entre la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) y las autoridades municipales, con una inversión catalogada como “muy importante” por el ejecutivo federal.
Reconstrucción hidráulica y saneamiento
El proyecto, presentado en la conferencia matutina del lunes, contempla la rehabilitación de toda la red de agua potable. Las autoridades informaron que se construirán nuevos tanques en distintas zonas altas para abastecer a la población rural y urbana, donde la red actual está conformada en gran parte por mangueras colocadas por los propios habitantes.
Sheinbaum anunció que, además de los pozos radiales, se modernizarán las plantas de tratamiento. Antes de los huracanes, Acapulco contaba con veinticuatro plantas, pero solo algunas siguen operando hoy. El plan es dejar nueve plantas en funcionamiento óptimo, dotadas de protecciones adicionales contra inundaciones y fenómenos meteorológicos.
La mandataria remarcó que el saneamiento ambiental forma parte del enfoque integral. Se construye una planta de separación de residuos para reducir la contaminación y se ejecutan obras de desazolve en los ríos, como el Canal del Muerto en la colonia Renacimiento. También se rehabilitan caminos rurales para mejorar el acceso a las comunidades más alejadas.
El gobierno federal destacó que el abastecimiento de agua potable beneficiará especialmente a quienes viven en la montaña, donde las condiciones de precariedad y la falta de infraestructura han limitado el desarrollo durante décadas. “A toda esa zona se le va a dar agua potable con buenas redes y también se va a rehabilitar todo el camino para mejorar la calidad de vida”, puntualizó la presidenta.
La estrategia de pozos radiales se presenta como una solución de largo plazo para el abasto y la seguridad hídrica en Acapulco. El gobierno considera que la infraestructura instalada permitirá resistir el embate de futuros huracanes y mantener el servicio para cientos de miles de habitantes del puerto y su zona rural.
