La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lanzó una advertencia clara a los políticos estadounidenses que buscan hacer de México un tema de debate con fines electorales: el país no debe ser utilizado como ‘piñata de nadie’. La declaración se produjo durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, después de que se le preguntara sobre las críticas del congresista republicano Carlos Giménez, quien la acusó de socavar la política del presidente Donald Trump hacia Cuba por el envío de ayuda humanitaria a la isla.
Sheinbaum atribuyó estas críticas al contexto político que se vive en Estados Unidos de cara a las elecciones de noviembre. La mandataria fue contundente al señalar que, aunque es entendible que los políticos estadounidenses estén en campaña, México no debe ser un instrumento para sus fines electorales. ‘México no es piñata de nadie. Entonces, que no usen a México para su campaña, así, tan sencillo’, expresó la presidenta.
La jefa del Ejecutivo federal evitó entrar en un enfrentamiento directo con el legislador republicano. En su lugar, optó por subrayar que la relación bilateral entre México y Estados Unidos se mantiene firme sobre la base del respeto mutuo y la cooperación institucional. Sheinbaum dejó claro que la política exterior de México se conduce con apego a los principios constitucionales de no intervención, autodeterminación de los pueblos y cooperación internacional con fines humanitarios, sin ceder a presiones externas de carácter político.
Relación bilateral más allá de las campañas
La presidenta reiteró que la colaboración entre ambos países abarca temas prioritarios como la seguridad, la migración, el comercio y el desarrollo económico. En ese sentido, confió en que ambas naciones mantendrán un diálogo permanente a través de los canales diplomáticos e institucionales, independientemente del proceso electoral que se desarrolla en el vecino país del norte.
Sheinbaum concluyó afirmando que el Gobierno de México seguirá privilegiando una relación de respeto entre iguales con Estados Unidos y con el resto de las naciones. Refrendó que todas las decisiones de política exterior se tomarán con base en el interés nacional y en el compromiso de México con la solidaridad y la cooperación internacional, sin importar el ruido electoral que se genere en el extranjero.
