La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, sostuvo que para evaluar el progreso de la nación no basta con observar el crecimiento económico, sino que es indispensable priorizar la repartición equitativa de los recursos y el bienestar de la gente. Durante su conferencia matutina este 14 de septiembre de 2026, la mandataria defendió una visión de desarrollo que va más allá de las cifras macroeconómicas.
Al abordar las observaciones de sus detractores, Sheinbaum señaló que centrarse únicamente en el Producto Interno Bruto no permite conocer la realidad de la población. La jefa del Ejecutivo enfatizó que el objetivo principal debe ser que la riqueza llegue a todos los sectores del país.
Diferencia entre crecimiento y desarrollo
La presidenta criticó a quienes insisten en el crecimiento económico como único indicador, afirmando que sus opositores “traen la cantaleta de crecimiento, crecimiento”, sin considerar otros factores sociales esenciales. En este sentido, la mandataria fue clara al decir:
“No solo es crecimiento, hay que hablar por eso de desarrollo”
Sheinbaum explicó que su administración busca un modelo donde el avance social sea el eje central, mencionando que se ha trabajado en la creación de empleos con salarios dignos y en el acceso a la vivienda para las familias mexicanas.
Resultados de la transformación y combate a la pobreza
Como respaldo a su postura, la presidenta recordó los resultados obtenidos durante la gestión de Andrés Manuel López Obrador, señalando que, a pesar de los retos económicos globales, se lograron avances sociales históricos. Rememoró que, aunque la economía sufrió un golpe severo debido a la crisis sanitaria, el impacto en la calidad de vida fue distinto a lo que dictan las cifras de producción.
“Durante el periodo del presidente López Obrador, el PIB creció el 1%, porque, entre otras cosas, hubo un año en el que caímos al menos 8 por la pandemia…sin embargo 13.5 millones de personas salieron de la pobreza”
Finalmente, la mandataria detalló que la reducción de las desigualdades en México se ha logrado mediante una estrategia integral que combina el incremento al salario mínimo, la continuidad de los programas sociales, la ejecución de obras públicas y la atracción de inversión privada.
