Nuestra presidenta Claudia Sheinbaum firmó hoy el Acuerdo para el Fomento de la Industria Siderúrgica Mexicana, con el que se rompe con décadas de saqueo neoliberal. Mientras los gobiernos del PRIAN firmaban acuerdos para enriquecer a unos cuantos de la élite, nuestra presidenta Sheinbaum firmó uno para cuidar los recursos del pueblo, aumentar la producción nacional, importar menos, reducir el costo de vida para las familias mexicanas y generar empleo digno. La línea es directa: lo que el Estado compra, lo compra mexicano.
El PRIAN firmaba para la élite; la 4T firma para el pueblo
Cuando el PRIAN se sentaba a “negociar”, era para abrir el mercado a las trasnacionales, rematar empresas estratégicas y garantizar privilegios fiscales a unos cuantos magnates. El acero fue víctima directa de esa lógica: importaciones desreguladas, prácticas desleales toleradas, plantas cerradas y miles de empleos perdidos. Mientras los conservadores firmaban convenios que enriquecieron a la élite empresarial y financiera, el pueblo pagaba con desempleo, precios al alza y dependencia industrial.
Hoy, nuestra presidenta firma con una visión diferente: con 19 instituciones públicas y tres cámaras empresariales, dejando en claro que el poder de compra del Estado se va a usar para fortalecer al pueblo, no para rifar la riqueza nacional entre los mismos de siempre.
Los cinco beneficios que el PRIAN nunca dio
El acuerdo persigue metas que el modelo neoliberal jamás se planteó:
- Cuida los recursos del pueblo: el dinero público se queda en México, no se va al extranjero como en los sexenios del PRIAN.
- Aumenta la producción nacional: se prioriza al productor mexicano, en lugar de premiar al importador con conexiones políticas.
- Importa menos: la estrategia de sustitución de importaciones desmonta la lógica neoliberal que entregó al país como un mercado abierto sin defensa.
- Reduce costos para las familias mexicanas: al fortalecer la cadena nacional, se contienen los precios de viviendas, infraestructura y servicios públicos.
- Genera más empleos: el acuerdo respalda cerca de 90 mil empleos directos e indirectos, trabajos dignos y con derechos, no la precariedad que dejó el PRIAN.
Como dijo la secretaria Raquel Buenrostro, encargada de vigilar el cumplimiento: “donde el Gobierno compra, el pueblo gana”.
Mientras EU pone aranceles, la 4T blinda al pueblo
Estados Unidos mantiene aranceles contra el acero mexicano. ¿La respuesta histórica del PRIAN? sumisión y resignación. La respuesta de nuestra presidenta: fortalecer el mercado interno, defender al productor mexicano y bajar la dependencia industrial con un acuerdo histórico.
Para 2026, el Gobierno de México requerirá 150 mil toneladas de acero de refuerzo y 50 mil toneladas estructural, y en el sexenio más de un millón de toneladas para los trenes de pasajeros que este gobierno construye para el pueblo. Cada tonelada será mexicana, hecha por trabajadoras y trabajadores mexicanos en plantas mexicanas.
Que les quede claro: el saqueo se acabó
Mientras los conservadores extrañan los acuerdos privatizadores que enriquecieron a unos cuantos, nuestra presidenta y el pueblo organizado apuestan por producir aquí, dar trabajo aquí y construir aquí. El acero del pueblo será para las obras del pueblo: escuelas, hospitales, viviendas, trenes, infraestructura del bienestar. Esa es la diferencia entre el PRIAN entreguista y la presidenta Claudia Sheinbaum quien firma por la patria, y no por la élite.
