A pocos días de su inauguración por nuestra presidenta Claudia Sheinbaum, el Tren Felipe Ángeles, que conecta Buenavista (CDMX) con el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), arrancó repleto. La afluencia masiva en sus primeros días refleja una verdad sencilla: el pueblo de México necesitaba trenes, y la Cuarta Transformación se los está devolviendo.
Lo que el PRIAN abandonó, la 4T lo recupera
Por décadas, los gobiernos del PRIAN desmantelaron el sistema ferroviario de pasajeros: lo privatizaron, lo dejaron caer y dejaron al pueblo a merced del transporte privado. Hoy, con nuestra presidenta Claudia Sheinbaum, esa lógica se está revirtiendo con obras modernas y al servicio del pueblo. Tan solo el Tren Felipe Ángeles y el Tren Interurbano México–Toluca ya benefician en conjunto a más de 200 mil pasajeros diarios, y eso es apenas el principio. Donde el PRIAN dejó vías abandonadas, la 4T construye movilidad para todas y todos.
La Transformación cumple lo que prometió
Mientras los conservadores se burlaron de los proyectos ferroviarios de la 4T, nuestra presidenta y el pueblo organizado los están construyendo y echándolos a andar. La sentencia de Sheinbaum no admite duda: “el pueblo de México tiene el derecho a una movilidad de primer nivel.” Y ese derecho se está recuperando, vagón por vagón.
Quiénes lo usan, quiénes ganan
Las cifras del Tren Felipe Ángeles no mienten: 799 mil personas beneficiadas, 57 mil pasajeros al día, ahorros de hasta 50% frente a otras opciones de transporte. Pero más allá de los números, el tren llega a comunidades populares de Tultepec, Tultitlán, Nextlalpan y Zumpango, donde por décadas el transporte fue carísimo y precario. Trabajadoras, trabajadores, estudiantes, madres y padres de familia ahora tienen un tren digno, accesible y a precio justo, $11.50 entre estaciones intermedias, $45 al AIFA, operado por la Agencia de Trenes y Transporte Público Integrado (ATTRAPI) y con la mirada puesta en el siguiente eslabón: el Tren México–Pachuca, ya con 30% de avance y entrega prevista para 2027.
Mientras la oposición critica, la 4T construye
La derecha intentó desacreditar la obra. Pero el pueblo se subió al tren, y eso vale más que cualquier columna conservadora. Mientras unos se aferran a la nostalgia neoliberal, la 4T sigue construyendo lo que durante décadas le fue negado al pueblo: trenes, conectividad y derechos. Esto apenas empieza, y el pueblo de México ya está arriba del vagón.
