Reportero gráfico mexicano captó la histórica imagen del gol con la mano de Maradona en el Mundial de 1986

La icónica fotografía que demostró que el primer gol de Diego Maradona contra Inglaterra en los cuartos de final del Mundial de México 1986 fue cometido con la mano, fue tomada por el fotógrafo mexicano Alejandro Ojeda Carbajal, quien trabajaba para El Heraldo de México. El histórico partido se desarrolló el 22 de junio de 1986 en el estadio Azteca.

El momento del descubrimiento

Ojeda Carbajal regresó emocionado a la redacción del periódico tras el encuentro, exclamando: “¡Traigo la foto, traigo la foto!”. En una época sin la tecnología actual, la duda sobre si el gol había sido con la mano o la cabeza persistía hasta que se reveló su rollo. La imagen, que mostraba claramente la pelota pegada a la mano del jugador argentino, se publicó al día siguiente ocupando toda la portada de El Heraldo bajo el título “TESTIMONIO”, convirtiéndose en una primicia mundial.

La búsqueda frenética en la redacción

Francisco Javier González, entonces redactor de deportes, y Adolfo Peñaloza, fotógrafo del diario, recuerdan la tensa espera por el material. Inicialmente, los rollos de Ojeda parecían perdidos, incluso se especuló que habían sido tirados a la basura por error. Peñaloza relató que encontró a Ojeda en una cantina cercana jugando al dominó y lo alertó de que estaban buscando sus fotos con desesperación.

Al localizar los rollos, comenzó el proceso de revelado en el cuarto oscuro del periódico. Cuando apareció la diapositiva con la evidencia, el encargado de fotografía, Aureliano López, gritó eufórico “La tenemos, la tenemos”, y llamó al director Gabriel Alarcón, quien decidió darle toda la primera plana.

Repercusión internacional y legado

La foto tuvo un impacto inmediato y fue solicitada por numerosos medios internacionales, especialmente periódicos ingleses. Los dueños de El Heraldo optaron por no lucrar económicamente con ella, solo exigieron que se acreditara al periódico y a Ojeda. Aunque se ofrecieron grandes sumas de dinero, como 10,000 dólares de la BBC de Londres, Ojeda se negó a venderla por considerarla propiedad del diario.

Al año siguiente, en 1987, esta imagen le valió a Alejandro Ojeda Carbajal el Premio Nacional de Periodismo en México, entregado por el entonces presidente Miguel de la Madrid. Su hijo, Juan Carlos Ojeda, recuerda que su padre nunca vivió de la fotografía, su trabajo principal era una estética canina, y que cubrió varios mundiales como colaborador de fin de semana.

El misterio del crédito y la técnica

Con los años, surgió un misterio sobre la autoría, ya que en ocasiones el crédito se le atribuye al fotógrafo inglés Robert Bob Thomas. La familia de Ojeda no tiene claros los acuerdos posteriores sobre los derechos. La hazaña técnica también es destacada, ya que Ojeda usaba una cámara no automática, teniendo que accionar el obturador manualmente tras cada disparo, a diferencia de las cámaras modernas de ráfaga. El propio Ojeda contó antes de fallecer: “Cuando vi a Maradona brincar, disparé dos veces mi cámara, eso fue todo”.

Por Reportajes

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