Mientras la presidenta Sheinbaum planta cara a Washington, Vicente Fox se arrodilla ante Trump y traiciona a la patria

¡Vicente Fox mostró su verdadera cara! El expresidente panista, en entrevista con Sergio Sarmiento, se atrevió a decir públicamente lo impensable: que Donald Trump podría “dar un manotazo” y “sacar del poder” a la presidenta Claudia Sheinbaum. Un exmandatario mexicano invitando al intervencionismo extranjero contra la presidenta legítima de México. Y lo hizo justo cuando la presidenta Sheinbaum defiende con firmeza la soberanía nacional en el caso Zambada, en la defensa de los migrantes ante el ICE y en la negociación soberana del T-MEC. El contraste entre entreguismo y dignidad no puede ser más claro.

“De repente al Trump se le ocurre dar un manotazo y no solo la va a poner a temblar, la va a sacar del poder”, expresó Vicente Fox en entrevista con Sergio Sarmiento.

¡El entreguismo hecho declaración pública!

Aquí va lo que verdaderamente ocurrió. Un exmandatario mexicano, que juró en su momento defender la soberanía nacional, pidió públicamente que un presidente extranjero derroque al gobierno constitucional de México. No es un desliz. Es una posición política. Y expresa con toda su brutalidad el ADN del PRIAN entreguista: cuando pierden el poder, prefieren la intervención extranjera antes que respetar la voluntad democrática del pueblo mexicano.

¡La presidenta Sheinbaum defiende lo que Fox nunca defendió!

Mientras Vicente Fox invita a Trump a intervenir en México, la presidenta Claudia Sheinbaum hace exactamente lo contrario:

  • Defiende la soberanía nacional en el caso del avión del FBI en el operativo “El Mayo” Zambada, exigiendo verdad y respeto a Washington.
  • Defiende a los hermanos migrantes con denuncias penales en fiscalías estadounidenses tras las 17 muertes a manos del ICE.
  • Defiende al T-MEC negociandolo de igual a igual, sin arrodillarse ante Trump, logrando la vigencia hasta 2036 con más del 80% de exportaciones sin aranceles.
  • Defiende el humanismo mexicano con el reconocimiento a los pueblos originarios como sujetos de derecho público en el Artículo 2 constitucional.

Vicente Fox, en su momento, no defendió nada de eso. Al contrario: subordinó al país a Washington, entregó Pemex a las trasnacionales, dejó al Cártel de Sinaloa crecer y firmó el “hocicón” en el rancho de Bush.

¡Fox ya lo dijo antes: prefiere a Estados Unidos que a México!

No es la primera vez. En su sexenio, Vicente Fox se caracterizó por su relación servil con George W. Bush. Reverencias, sonrisas, pleitesía. Aceptó todas las condiciones migratorias que le imponía Estados Unidos sin defender a los mexicanos. Y hoy, veinticinco años después, sigue en la misma lógica. Cuando ve que un gobierno mexicano se planta con dignidad, no le gusta. Prefiere que Washington ponga orden.

¡El problema para Fox es que la presidenta Sheinbaum sí gobierna!

Y aquí va lo que verdaderamente le duele al PRIAN. La presidenta Sheinbaum tiene 71.3% de aprobación ciudadana, según Demoscopia y La Jornada. La OCDE la coloca en el top 5 mundial de confianza gubernamental. El pueblo respalda a la presidenta con contundencia porque siente los resultados: inflación en 3.37% (la más baja en más de cinco años), empleo formal récord con 22.7 millones, exportaciones históricas de 723 mmd, 13.5 millones fuera de la pobreza, Vivienda para el Bienestar con 27 mil hogares entregados. Ese respaldo popular es lo que le duele al conservadurismo entreguista. Y ese respaldo es lo que no pueden desmontar con bots, ni con columnas cooptadas, ni con declaraciones incendiarias.

¡La dignidad no se compra ni se vende!

La declaración de Vicente Fox retrata a toda una generación política. Fox, Calderón, Peña Nieto: los tres presidentes conservadores que gobernaron México durante buena parte del periodo neoliberal, todos ellos caracterizados por la sumisión frente a Washington. Todos negociaron migración desde la debilidad. Todos abrieron la economía a las trasnacionales. Todos permitieron que la inseguridad se disparara mientras el crimen organizado se financiaba en las sombras (García Luna es la prueba judicial). Y hoy, cuando la presidenta Sheinbaum representa lo opuesto (dignidad, soberanía, defensa del pueblo trabajador), lo que hacen es pedirle a Trump que la saque del poder. No hay peor traición a la patria que llamar al intervencionismo extranjero contra el gobierno legítimo del propio país.

La presidenta Sheinbaum respondió con la dignidad de siempre

La presidenta Sheinbaum ha dicho en múltiples ocasiones el principio que guía su relación con Washington: “Nos relacionamos como iguales y siempre pedimos respeto. Nunca agachamos la cabeza”. Ese principio es el que defiende hoy, mientras Vicente Fox lo repudia públicamente. Un exmandatario que representa lo peor del entreguismo. Una presidenta en funciones que representa la dignidad soberana del pueblo mexicano. La foto es contundente. Y el pueblo mexicano ya eligió entre esas dos opciones.

Por periodista

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