Lisandro Magallán, exfutbolista de Pumas de la UNAM, se mostró visiblemente conmovido hasta el punto de llorar al recibir un emotivo video de agradecimiento de parte de la Fundación Hogar Dulce Hogar, institución a la que dedicó tiempo como voluntario durante su etapa como jugador en la Ciudad de México.
Origen de su voluntariado
Durante una entrevista en ESPN Argentina, el defensa, quien actualmente milita en Vélez, explicó cómo surgió su participación con la fundación que apoya a niños en situación vulnerable. Fue a través de contactos dentro del club de Pumas que Magallán se puso en comunicación con la organización. Al no saber inicialmente de qué manera contribuir, consultó al coordinador Mario, quien le sugirió ayudar en actividades físicas.
“Le dije a Mario (Coordinador de la fundación) que quería ser voluntario, le dije que no sabía qué hacer, que era futbolista, pero quiero venir acá y ser voluntario. ¿Qué les falta, qué no tienen?
La esencia de su contribución
El exjugador argentino, quien también fue capitán del equipo universitario, destacó que decidió aportar justamente lo que más le costaba dar: su tiempo. Para él, la simpleza de la interacción y el dar algo que considera valioso fue la base de su experiencia.
“La simpleza tal vez, yo decía, ‘tengo que dar algo que no tengo’, y lo que no tenemos es tiempo. Porque dinero a mí el club todos los meses me pagaban el sueldo y yo digo, lo que no tengo es tiempo”.
Reacción emocional
La conmoción llegó al futbolista cuando los niños de la fundación le enviaron un mensaje en video expresándole su cariño mientras portaban las playeras de Pumas que él mismo les había obsequiado. Magallán reflexionó sobre el vínculo creado, señalando que la felicidad y el bien recibido eran mutuos.
“Les regalé a todos la camiseta de Pumas, fueron a la cancha, pero era el profe que iba a jugar con ellos, una persona de fuera que iba a dedicarle el tiempo a ellos, esa felicidad me la devolvía, ellos me hacían más bien a mí, que yo a ellos”.
